Por Roger Rivero

Sedanes hay como colores, para todos los gustos. El Dodge Charger incorpora este año de forma ocasional un color para los fuertes de corazón, el “Plum Crazy”. La distinción no solo es en tono. Este es un sedán familiar con personalidad, listo para demostrar que, para transportar cómodamente a la familia, no se necesita el aburrimiento y la pastosidad de un Camry.

Los que no quieran llamar la atención en la calle o en el estacionamiento de la empresa, no piensen en un Dodge Charger. Estos vienen con estilo y corazón de un “muscle car”. Hay pocos cambios en la versión 2016, pues fue completamente refrescado el pasado año. Aun así, le han adicionado nueva tecnología que incluye control de voz con “Siri Eyes”, una barra de menús para la pantalla de 8.4 pulgadas en la que se puede de arrastrar y soltar. Hay una versión digital del manual del auto, y otra de las adiciones significativas es la inclusión de radio digital, en todos los modelos de Charger.

Decidir que Charger llevar a casa requiere de algún estudio. Las opciones no son pocas y se dispersan en un abanico que va desde el SE, que viene con un motor V6 de 292 caballos, hasta el SRT Hellcat con un V8 de 6.2 litros y 707 caballos de fuerza. 415 caballos de fuerza y $38,000 dólares de por medio, quedan el STX, SE AWD, SXT AWD, RT, RT Scat Pack, y el SRT 392.

Nosotros probamos el R/T Blacktop, y para que no pasáramos inadvertidos, nos correspondió el “Plum Crazy”. Viene con motor V8 de 370 caballos, algo que notas con solo ponerlo en marcha. El Charger es muy agradable en su interior. Allí sentado con el motor en baja, sin poner el auto en movimiento, ya sientes el placer de un arreglo hecho para hacerte sentir vigoroso.

Poner en marcha el Charger RT es la confirmación de que, no es este un sedán para mojigatos. Es el poder clásico del “muscle car” americano en su mejor momento, con un V8 que funciona de maravillas con la transmisión automática de ocho velocidades, para proporcionar rendimiento sin esfuerzo a cualquier velocidad. Al timón se siente deportivo y preciso, con impresionante control y balance en las cuevas. La sensación de conducir este auto es ciertamente gratificante.

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