
La demócrata Jessica González-Rojas. Foto cortesía
Por Jessica González-Rojas. —
Nueva York es una ciudad de inmigrantes. En Jackson Heights, Corona y East Elmhurst, esa realidad no es algo abstracto. Se vive todos los días en nuestras escuelas, nuestros pequeños negocios, nuestras comunidades de fe y nuestras familias. Es nuestra fuerza. Es nuestra historia. Y en este momento, está bajo amenaza.
En todo el país, estamos viendo una peligrosa escalada de políticas que buscan dividir, criminalizar y sembrar miedo en las comunidades inmigrantes. Muchas familias se ven obligadas a vivir en las sombras, sin saber si buscar atención médica, denunciar un delito o incluso mandar a sus hijos a la escuela podría ponerlas en riesgo. Eso no representa quiénes somos. Y no es el futuro que vamos a aceptar.
Por eso me enorgullece presentar un Plan de Protección para Inmigrantes, basado en la dignidad, la seguridad y la posibilidad de salir adelante. Porque proteger a los neoyorquinos inmigrantes no se trata solo de políticas públicas. Se trata de quiénes queremos ser como estado.
Primero, debemos aprobar la Ley de Nueva York para Todos. establecerá una separación clara entre los servicios locales y la aplicación de las leyes federales de inmigración, garantizando que nuestras escuelas, hospitales y tribunales sigan siendo espacios seguros para todos. Nadie debería verse obligado a elegir entre su seguridad y su futuro. Cuando las personas confían en nuestras instituciones, toda nuestra comunidad se fortalece.
Segundo, debemos invertir en servicios legales y protecciones laborales. Demasiados neoyorquinos inmigrantes son explotados porque no tienen acceso a representación legal o porque temen sufrir represalias. Lucharé para ampliar el financiamiento del acceso universal a servicios legales, fortalecer las protecciones contra el robo de salarios y apoyar a las organizaciones comunitarias que están de esta labor. La justicia no debería depender de tu código postal ni de tu estatus migratorio.
Tercero, debemos proteger el acceso a la atención médica y a los servicios esenciales. En nuestro distrito, la pandemia nos mostró lo mortales que pueden ser las desigualdades cuando nuestras comunidades quedan excluidas. Por eso, mi plan amplía el acceso a la atención médica sin importar el estatus migratorio y fortalece las protecciones para que la información personal nunca se use en contra de los pacientes. La atención médica es un derecho humano, sin discusión.
Cuarto, defenderemos a los trabajadores inmigrantes y a ls pequeñs , que son el motor de nuestra economía local. Desde los vendedores ambulantes hasta los trabajadores de restaurantes y ls asistentes de cuidado en el hogar, los neoyorquinos inmigrantes mantienen esta ciudad en marcha. Mi plan incluye apoyo específico para , oportunidades para emprender
y una aplicación más firme de las leyes laborales para que el trabajo duro sea con un pago justo y respeto.
Por último, debemos liderar con inclusión. Eso significa invertir en acceso a servicios en distintos idiomas, educación y trabajo comunitario para que todos los neoyorquinos puedan participar plenamente en la vida cívica. La democracia funciona mejor cuando todos tienen voz, y eso incluye a quienes acaban de llegar a nuestras comunidades.
Esto va más allá de resistir políticas dañinas. Se trata de construir algo mejor juntos. Una Nueva York donde cada familia se sienta segura. Donde cada trabajador sea respetado. Donde cada niño, sin importar de dónde venga, pueda soñar sin miedo.
Estamos en un momento decisivo. Podemos elegir el miedo, o podemos elegir apoyarnos unos a otros. Yo sé por cuál camino estoy luchando.
Jessica González Rojas es asambleísta y busca este junio ganar la nominación del Partido Demócrata al senado estatal.



