El frío puede afectar su salud y es mejor protegerse.

Nuestros hogares y sitios de trabajo están adaptados para las altas y bajas temperaturas. Sin embargo, nuestro cuerpo sufre.

¿Eres sensible al frío? Lo eres si te duelen los huesos o una cicatriz, tienes jaqueca o te pones irritable con los cambios de clima. Los científicos confirmaron que las variaciones de presión atmosférica y de temperatura afectan a las personas con algunos trastornos articulares: Artrosis por baja presión. Artritis por bajas temperaturas.

Todavía no se conoce con certeza el mecanismo por el que esto ocurre, pero tiene que ver con la percepción del dolor y no con el agravamiento de la enfermedad.

Si va a hacer frío, aplica calor en la zona y realiza un ejercicio suave, como caminar o nadar para desentumecer las articulaciones. Cubrir la cabeza no deja que el frío abandone nuestro cuerpo.

Cuando hay cambio atmosférico, aumentan las consultas en los hospitales por trastornos cardiovasculares. Se debe a que el corazón tiene que trabajar más para conservar la temperatura y empujar la sangre. El frío exige al cuerpo un esfuerzo extra para mantener su interior caliente, lo que provoca una constricción de los vasos sanguíneos para que la sangre se concentre y caliente la zona central del cuerpo donde se encuentran los órganos vitales.

Los fríos también empeoran el dolor de cabeza porque aumentan los iones positivos en la atmósfera. Altera el funcionamiento eléctrico del cerebro en ciertas personas e incrementa la producción de serotonina, un neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo, pero también con los ataques de migraña.

Es explica que a algunas personas les duela la cabeza incluso un día antes de que llegue la lluvia. Fíjate qué clima te produce dolor de cabeza y evítalo. Por ejemplo, quédate en casa en un día muy frío o con mucho viento.

El viento altera el humor y te puede producir depresión, ansiedad, irritabilidad, jaquecas y agresividad. El viento altera el sistema vegetativo simpático del cerebro, o sea, el de ataque, de alarma. Por eso toma estos días con calma y evita grandes decisiones.

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