Para Isabel y José López el invierno no es problema para practicar tenis en el Parque Flushing de Queens. Fotos Marcela Alvarez

Por Marcela Álvarez
“Cuando empezó la pandemia ya no veía a nadie en el parque. Pero con mi esposo seguimos viniendo. El parque de Flushing nos queda tan cerca, vivimos en Corona, así que era solo caminar hasta aquí. Fue nuestra terapia”, dijo Isabel López, un domingo gélido a fines de febrero. “Parece mentira pero el deporte te ayuda a evitar la depresión”, agrega mientras disfruta un café y sigue con la mirada a su esposo en acción.
Este marzo es el Mes de la Mujer y QueensLatino está destacando las latinas de este condado.
Una hermosa capa de nieve cubre las doce canchas públicas de tenis en “el parque del pueblo”. La temperatura ronda los 34F. Hay sol, no hay viento, y eso permite un suave peloteo en la cancha 15.
Con su esposo José López, esta atlética mujer llegó temprano para, con sus propias palas, remover nieve, agua, y secar —como sea— la pista. Solo quiere jugar tenis.

“Este parque formó parte de la pandemia porque era respirar aire puro y no estar encerrados. Esos meses fueron horribles, la policía te paraba, pero nosotros caminábamos igual, nunca dejamos de venir. Al principio las canchas estaban cerradas, prohibieron jugar tenis, fútbol, etc. ¿Qué hacíamos? Igual, salíamos, íbamos a una pared, siempre buscábamos hacer algo en el parque. ¿Por qué? Por el aire, sicológica y físicamente lo necesitas”, dijo López mientras disfruta un café.

Ese lazo raquetero con el esposo también lo traslada al condado. “Imagínate lo que tenemos aquí, no solo estas canchas públicas, también mucha gente ignora que a nivel mundial somos importante por el US Open, un Grand Slam. Mira ese estadio Ashe, es hermoso. Un orgullo que tenemos el Open en Queens”, añade López.

Sirve mencionar que estas canchas públicas —del NYC Parks Department— en tiempos del US Open son usadas para entrenamiento de los profesionales y juveniles.

Isabel y José López con sus “amigos del parque” en Flushing: David Jung y Fima.

Isabel López nació en Cali y su esposo es de Cajamarca, ciudades de Colombia. Se conocieron en Queens hace 33 años. Tienen 3 hijos, ya adultos: Fausto, Nicholas y Josephine.

“Al volver un poco la normalidad fuimos los primeros que pisamos las canchas cuando sacaron los candados”, dijo José López.

“Eso fue en julio cuando reabrieron las canchas. Ahora, gracias a Dios, con la vacuna, pronto podremos estar más tranquilos. Estoy tan feliz,” agrega su esposa.

Con ellos están David Jung y Fima, “amistades del parque”, con quienes pasan muchas horas disfrutando su deporte favorito. Jung es de Taiwan y vive en Forest Hills. Fima es ruso. No quiso decir su apellido ni donde vive.

Llegan con lo necesario para aguantar el frío: termo de café, snacks, extra ropa, banana, y hasta música. A decir verdad, arman un mini campamento en la 15.

“Desde que mis niños estaban pequeños, yo fui una de las primeras que hablaba en las escuelas, en las reuniones de PTA, sobre la importancia del deporte. Les decía a mi gente hispana, madres y papás, que hay clases gratis de tenis en Flushing, de golf, fútbol, béisbol. Mis hijos hicieron de todo y gratis. No hay excusa”, dijo esta madre.  A propósito, lamenta el desinterés, la apatía, de muchos hispanos por la actividad física. En EEUU, se sabe, un deporte bien llevado ofrece oportunidades.

“Llevaba a mis hijos a la piscina de LaGuardia College, los metía en clases de computación,  lenguaje, fútbol, no dejaba de aprovechar nada. Me sacrifiqué por ellos. Algunos padres me escucharon, sus hijos ganaron becas para estudiar en la universidadd, pero lamentablemente no todos escuchan”, dijo López.

¿Qué significa el tenis para ella?, quisimos saber. “Para mí es salud mental y física, más que nada eso. Es vida”, dice con la mano en el pecho. “Empecé a jugar ya grande, cuando mis hijos estaban crecidos. Ahora ya puedo disfrutarlo más. El tenis es un deporte para compartir con mi esposo, nos entendemos, practicamos juntos. Eso te atrae. Me gusta porque es algo personal, porque como sea tienes que salir adelante con tu raqueta. El tenis es esta pasión que nos hace limpiar las canchas en invierno, remover nieve, agua, y lo hacemos con cariño”.

Termina el break y López se alista para otro set de dobles, en pareja con su esposo, contra Jung y Fima.

“Alcancé el sueño americano porque aprendí a jugar tenis”, finaliza con una sonrisa esta madre y esposa deportista. La pandemia no le arrebató su hobby preferido.