Asha Lyons. Foto cortesía

La atención de afirmación de género salva vidas. Asha Lyons —una mujer trans de ascendencia latina y caribeña, neoyorquina de toda la vida y actualmente residente del Bronx— encarna esta verdad. Lyons superó enormes obstáculos para vivir de forma auténtica y, finalmente, devolver algo a las comunidades necesitadas. Al permitirle sentirse cómoda en su propio cuerpo, la atención de afirmación de género influyó en sus decisiones educativas y profesionales, motivándola a ayudar a otras personas en sus propios caminos.

Al crecer en Brooklyn, Asha recuerda el día, hace cuarenta años, en que supo que era una niña. A los tres años vio una muñeca en el escaparate de una tienda y le pidió emocionada a su padre que se la comprara. Cuando él le dijo que no porque las muñecas eran para niñas y ella era un niño, Asha respondió: «Pero yo soy una niña».

Planes de salud

Los Planes de Salud para Necesidades Especiales relacionados con el VIH del Estado de Nueva York, conocidos como SNP (Special Needs Plans), fueron desarrollados para proporcionar un alto nivel de coordinación especializada de la atención para las personas que viven con VIH dentro del programa Medicaid. Al ofrecer un elevado nivel de apoyo tanto para obtener servicios médicos como para coordinar la atención entre proveedores de servicios médicos y sociales, brindando una atención integral centrada en la persona, Amida Care —el mayor plan de atención administrada de Medicaid tipo SNP de Nueva York y especialista en VIH, salud sexual y atención de afirmación de género— ha mejorado significativamente los resultados de salud y la esperanza de vida de las personas que viven con VIH. Además, ha prevenido nuevas transmisiones del VIH al aumentar la supresión viral entre sus afiliados, pasando del 60 % a principios de la década de 2000 al 80 % en la actualidad.

Para los afiliados que son VIH negativos, Amida Care proporciona acceso a atención médica integral y servicios de salud sexual, como la PrEP, para prevenir el VIH. También ha reducido las hospitalizaciones, las visitas a salas de emergencia y los costos de atención hospitalaria, generando un ahorro total de 150 millones de dólares para Medicaid del Estado de Nueva York.

Pero detrás de estas cifras hay personas reales cuyas vidas han cambiado gracias a una mejor salud, una mayor estabilidad y el acceso a una atención que las trata con dignidad. Ese impacto queda ejemplificado en la historia de Asha que se presenta a continuación.

Asha Lyons, segunda desde la izquierda, siendo reconocida en la iudad de Nueva York.

Rechazo social y temor

Sintiéndose sola en medio de su confusión y disforia, vivió “en silencio”, sabiendo que era diferente y sintiéndose incómoda, sola y aislada. “Mi cuerpo no coincidía con cómo me sentía en lo más profundo de mi ser”. A menudo sufría acoso escolar y era rechazada tanto por niños como por niñas debido a su marcada feminidad (más adelante sería diagnosticada con hipogonadismo, una condición que provoca una baja producción de testosterona).

A los 16 años decidió actuar y acudió a un endocrinólogo para solicitar hormonas femeninas, pero se las negaron por ser menor de edad. En su momento más difícil, intentó suicidarse.

Afortunadamente, Asha fue puesta en contacto con una terapeuta especializada en atención LGBTQ+, a quien hoy atribuye haberle salvado la vida e inspirado su deseo de convertirse ella misma en psicoterapeuta.

Sin embargo, Asha siguió enfrentándose a obstáculos para vivir plenamente. Le tomó 12 años completar su licenciatura en Psicología en Medgar Evers College (CUNY), mientras lidiaba con el rechazo familiar, la falta de vivienda, la violencia doméstica y otros desafíos, incluida la dificultad para acceder a la atención médica y el temor a la discriminación, una preocupación común dentro de la comunidad transgénero y no binaria (TGNB).

“Sé lo difícil que puede ser salir de casa algunas veces”, comenta. Aun así, encontró un apoyo comunitario fundamental en un club estudiantil LGBTQ+ de su universidad, del cual eventualmente llegó a ser presidenta.

Mientras construía relaciones dentro de la comunidad LGBTQ+, Asha tuvo la fortuna de acceder a una atención médica integral y compasiva a través de Amida Care —el mayor Plan de Salud para Necesidades Especiales de Medicaid del Estado de Nueva York, especializado en VIH, salud sexual y atención de afirmación de género— lo que le abrió el camino hacia una vida afirmativa y auténtica.

Recibió terapia hormonal, varias cirugías de afirmación de género, así como atención primaria y de salud conductual. Tras someterse a cirugía genital y otros procedimientos de feminización, su cuerpo finalmente coincidió con la forma en que siempre se había sentido por dentro.

Sentirse segura en su cuerpo le dio la confianza necesaria para “integrarme en la sociedad y en la vida”. Posteriormente, Asha estudió en Hunter College, obtuvo una Maestría en Trabajo Social (MSW) en 2021 y actualmente cursa un Doctorado en Trabajo Social (DSW) en la Universidad de Tulane.

Actualmente, como Trabajadora Social Licenciada en el Programa de Afirmación de Género en Salud (GAP) de VNS Health, Asha ayuda a pacientes trans y no binarios a transitar el período posterior a las cirugías de afirmación de género, identificando y abordando brechas en la atención.

Asha capacita a enfermeras y otros profesionales clínicos, proporcionándoles las herramientas necesarias para ofrecer atención especializada a personas que se recuperan de cirugías de afirmación de género. Hasta la fecha, GAP ha atendido a más de 4.000 personas y ha formado a más de 800 profesionales clínicos sobre cómo brindar una mejor atención a personas trans y no binarias.

Además, Asha administra una subvención de 200.000 dólares del Fondo para la Equidad de Género de la Ciudad de Nueva York en VNS Health. A través de este programa ayuda a los pacientes a desenvolverse en su proceso de salud tras la cirugía mediante la coordinación de servicios, el acceso a alimentos, transporte y asesoramiento, así como la conducción de grupos de apoyo.

“Quiero asegurarme de que ninguna persona trans quede sola después de una cirugía”.

Asha también supervisa a estudiantes en prácticas del programa, ayudándoles a encontrar su camino y especialización dentro del trabajo social. Asimismo, se desempeña como Vicepresidenta del Grupo de Trabajo LGBTQ del Bronx, en la oficina de la Presidenta del Condado del Bronx, Vanessa Gibson, manteniendo su compromiso con la defensa de derechos y el fortalecimiento comunitario.

Tras obtener su doctorado, Asha planea continuar brindando atención a la comunidad TGNB, posiblemente como directora de programas, además de realizar investigaciones sobre los efectos de la atención de afirmación de género en distintos aspectos de la vida de las personas. También desea contribuir a la formación de otros trabajadores sociales en esta área, comprometida con ayudar a más personas a acceder a los servicios que transformaron su propia vida.

“Mi propósito en la vida es transformar y ofrecer atención afirmativa de alta calidad a las personas trans y no binarias. Con demasiada frecuencia, las personas trans deben poner sus vidas en pausa para someterse a cirugías de afirmación de género, recorriendo este camino sin el apoyo ni la dignidad que merecen. Toda persona que atraviese este proceso debería tener acceso a una atención respetuosa, competente y que salve vidas.”

Asha considera que los recortes inminentes a Medicaid y las amenazas de prohibir la atención de afirmación de género son “inhumanos”, señalando que algunas personas en estados donde esta atención es inaccesible se ven obligadas a recurrir a procedimientos clandestinos y riesgosos.

Aunque su camino fue difícil, como ocurre con muchas personas transgénero, Asha enfatiza la importancia de la alegría trans.

“Hay muchas razones para sentir alegría; ahora existe acceso a la atención médica. Podemos sentir alegría por vivir vidas plenas, por estar en relaciones afectivas”.

Anima a otras personas, especialmente a quienes se sienten aisladas, a “salir y encontrar su comunidad; encontrar su alegría”, tal como ella sigue haciendo.

Perspectivas futuras

Los Planes para Necesidades Especiales (SNP) han demostrado que las personas con necesidades médicas y sociales complejas pueden recibir atención de alta calidad mediante un diseño cuidadoso de beneficios y el acceso a servicios esenciales que mejoran los resultados de salud al tiempo que reducen complicaciones costosas.

También han demostrado que abordar la inseguridad habitacional, la pobreza y otros determinantes sociales de la salud mejora la atención y el bienestar general, permitiendo que las personas que viven con VIH prosperen, contribuyan a sus comunidades y participen plenamente en la sociedad.

El modelo de atención de Amida Care ofrece un enfoque escalable que puede ampliarse para atender a poblaciones vulnerables al VIH, incluidos hombres jóvenes homosexuales, mujeres racializadas, así como personas que consumen drogas, apoyando los esfuerzos para poner fin a la epidemia.