La Virgen de Guadalupe es venerada en todo el mundo. Foto Javier Castaño

El co-responsable de la beatificación de San Juan Diego sostiene que los “falsos santos” obedecen a una necesidad de la sociedad. Cada 12 de diciembre en México y Nueva York y en el resto del mundo se honra a la Virgen de Guadalupe. Romero Salinas, quien ha escrito 17 libros sobre el tema, asegura que la aparición de santos como la Santa Muerte o el Santo Valverde obedece a una necesidad de la sociedad. Sin embargo, dice que éstos requieren oficializarse ante la Iglesia católica, ante el Vaticano.

Salinas afirma: “Son manifestaciones populares, ahí están; cuando aparece un culto es porque alguien lo sigue, no hay contraposición con la Virgen de Guadalupe, pero no diría que se complementan, no sé si se complemente, sé que conviven”.

—¿No es suficiente con la Virgen de Guadalupe? ¿Hacen falta santos?

—La Iglesia necesita de santos buenos que sean un eje de conducta, que sean un eje de vida en la sociedad. Santos que crean en la naturaleza humana, en sus libertades.

Romero Salinas explica la oficialización: “Para tener un santo hay que seguir un proceso, Malverde, junto con otros, no sigue la tradición en la Iglesia, pues falta oficializarlo”.

A pesar de la aparición de nuevos santos, los creyentes en la Virgen de Guadalupe van en ascenso y al contrario de la caída de muchos paradigmas, tanto en el mundo como en México, señala el historiador, el guadalupanismo sigue intocable.

Recuerda que la fiesta del 12 de diciembre a la virgen del Tepeyac tiene de todo, ya que esas fiestas son efectivas “para romper la monotonía, tienen mucho de festejo, fe, creencias, tienen su tendencia política y mucho de fervor religioso”.

Se defiende y dice que la fe nunca ha caído: “La guadalupana es un símbolo, más que un paradigma político”.

Es más, dice que todo mexicano al nacer es guadalupano y pone la analogía: “Igual que en Berna (Suiza) el oso como símbolo de su ciudad es una referencia historica”.

Encuentra a la Virgen de Guadalupe por todas partes. “La Virgen es uno de los elementos de la fe y converge con otros símbolos: aun en la iglesia de la Santa Muerte, en la colonia Morelos, hay una imagen de la Virgen de Guadalupe”.

—¿Qué ha cambiado en materia de fe guadalupana?

—Se ha enriquecido. El símbolo guadalupano estuvo presente en todas las luchas de nuestro país. Y ahora el fenómeno guadalupano en el pueblo es creciente.

Además de su participación en la beatificación de Juan Diego, el historiador encontró años atrás que las pastorelas tienen un origen jesuita y no franciscano como se creía. Fue en este tema que se encontró con el indígena de la tilma que lleva las rosas a la Virgen de Guadalupe.

Cuenta cómo fue ese proceso de beatificación de Juan Diego: “La Iglesia reconocía el milagro guadalupano, pero Juan Diego estaba de lado, fue cuando me dediqué a sacarlo a la luz y encontrar el personaje humano”.

Durante el proceso de beatificación, que duró cinco años, Joel Romero Salinas fue asesor histórico en el tema. Además, formó parte del Congreso de Cardenales que emitió su opinión final para que el papa Juan Pablo II formalizará el decreto de beatificación de Juan Diego.

—¿Qué fue lo más difícil de ese proceso?

—En la Iglesia hay quien puede no creer y quien dice: no es posible la existencia de Juan Diego. Fue difícil desligarlo del milagro guadalupano. Todas las referencias históricas sobre Juan Diego hablan de él en el milagro, no de una persona. La Iglesia decía “muéstramelo en vida real, personal, en sus dolores, miseria, como cristiano”. Eso fue lo difícil, pero al final lo hicimos.

—¿Obstáculos?

—La primera reticencia fue de Guillermo Schulenburg.

Acto seguido muestra la copia de la carta que el ex abad de la Basílica de Guadalupe —hoy muerto— envió a la Congregación para las Causas de los Santos. Su objetivo era detener esa beatificación. “Hay un claro sentimiento opositor de él, pues lo que él argumentaba no tenía gran peso, sino que era su figura como abad”, finalizó Romero Salinas.

Operativo en la Basílica

Ante los 6 millones de peregrinos que se prevé visitarán la Basílica de Guadalupe, la Secretaría de Seguridad Publica desplegó un operativo conjunto con la delegación Gustavo A. Madero en el que se distribuyeron 2 mil 400 uniformados y cinco mil 887 empleados para garantizar la seguridad de los fieles.

Los empleados que participan en el Operativo Villa Mariana 2010 brindarán atención a los peregrinos, para lo cual se habilitaron 16 puntos de apoyo médico y social, y siete puntos de revisión para garantizar la seguridad.

El Centro de Mando del Operativo reportó que el arribo de feligreses hasta el cierre de esta edición transcurrió de manera tranquila sin incidentes y se brindaron alrededor de 450 atenciones médicas menores, principalmente por neumonía, hipoglucemia, convulsiones, deshidratación, quemaduras y ampollas en los pies por las intensas caminatas.

El delegado de Gustavo A. Madero, Víctor Hugo Lobo Román, manifestó que debido al crecimiento en más de 20 por ciento en el número de peregrinos se reforzaron las acciones para brindar seguridad y servicios a los millones de fieles que arriban al perímetro de la delegación.

El grueso de las peregrinaciones llegó por Calzada de Guadalupe. Miles de ellos desde temprana hora avanzaban a pie, en bicicleta, camionetas, camiones y autos particulares por Paseo de la Reforma y Constituyentes, provenientes de la autopista México-Toluca. (México. Verónica González)

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