
Johanna Flores en un evento de Communidad Latinx. Foto cortesía
Por QueensLatino. —
Johanna Flores, fundadora y CEO de Comunidad Latinx, Inc., es una líder comunitaria con más de 26 años de experiencia en el sector sin fines de lucro. Su trayectoria ha estado marcada por una misión clara: servir, empoderar y abrir caminos para la comunidad latina en Nueva York. Con una visión firme y un profundo compromiso social, ha logrado transformar necesidades urgentes en oportunidades reales para cientos de familias.
La historia de Comunidad Latinx, Inc. nace en uno de los momentos más difíciles de su vida: la pandemia del COVID-19. “Estuve muy cerca de perder la vida, y esa experiencia me llevó a cuestionar cuál era realmente mi propósito”, recuerda Flores.
Tras ese proceso, entendió que su camino era servir. Con el apoyo de personas como la hermana Tesa Fitzgerald, comenzó distribuyendo despensas desde un sótano. Lo que inició como un esfuerzo pequeño, hoy impacta a miles de familias. “Así nació Comunidad Latinx, Inc.: con fe, comunidad y propósito”, dijo Flores.
El objetivo de la organización ha sido, desde el inicio, apoyar, empoderar y conectar a la comunidad latina, especialmente a quienes enfrentan barreras económicas, culturales o de idioma. A través de talleres, eventos y recursos, buscan que cada persona se sienta vista, escuchada y con acceso a oportunidades concretas.
Uno de los pilares del trabajo de Flores es el empoderamiento de la mujer. En la ciudad de Nueva York, Comunidad Latinx crea espacios donde las mujeres pueden desarrollarse personal y profesionalmente.
“Más que ofrecer ayuda, buscamos brindar herramientas, motivación y comunidad para que cada mujer avance con dignidad, seguridad y propósito”, dijo Flores.
Su historia personal está profundamente conectada con su labor. Como mujer latina, madre y sobreviviente de múltiples desafíos, Flores ha tenido que reinventarse en varias ocasiones. Esa experiencia le permite conectar de manera genuina con quienes buscan apoyo. “Mi historia no es perfecta, pero es real… entiendo lo que es luchar, caer y volver a levantarse”, añadió Flores.
El crecimiento de la organización ha sido notable. Eventos que comenzaron de forma modesta hoy reúnen a cientos de personas, como Baby Shower comunitarios, regreso a la escuela y la Fiesta Navideña. Sin embargo, uno de los mayores retos sigue siendo obtener más patrocinio para sostener y ampliar su impacto.
A pesar de los desafíos, Flores mantiene su visión clara: expandir los servicios, ofrecer más talleres y conectar a la comunidad con recursos clave. Su mensaje es directo y esperanzador: “Crean en ustedes mismos… sí existen recursos y apoyo para quienes quieren avanzar”.
Para Flores, el mayor reconocimiento no son los premios, sino ver vidas transformadas. Su trabajo demuestra que, con empatía, resiliencia y propósito, es posible construir comunidad y generar un cambio real.

