El primer gol de Messi contra Argelia en la Copa Mundial 2026.

Lionel Messi quebró una de las pocas fronteras que le quedaban: convertir la ficción en realidad. Como de película, el 10 argentino aterrizó en la ciudad y arrancó su sexta aventura mundialista con una actuación de otro planeta que volvió a desafiar las leyes del fútbol, de la lógica y del tiempo. Argentina venció 3-0 a Argelia y los tres goles fueron de Messi, la Pulga.

Argentina comenzó la defensa de su corona en la Copa Mundial de 2026 con la autoridad del campeón reinante. La Albiceleste redujo a una Argelia valiente a su mínima expresión y encontró en la genialidad de su capitán el factor diferencial en una nueva hazaña de su mitología: Messi destrabó el partido a los 17 minutos con un inatajable zurdazo desde media distancia, estiró la diferencia con una sutileza a los 60′ y sentenció cualquier ilusión argelina con una definición exquisita al ángulo inferior de Luca Zidane desde la frontal.

“La clase es para siempre”, se rindió el entrenador Vladimir Petkovic tras sufrirlo en carne propia. “No estamos hablando de cualquier futbolista. Estamos hablando de un jugador que, ¿cuántas veces ha ganado el Balón de Oro? Siete u ocho veces a lo largo de su carrera. Desde hace muchos años, desde hace décadas, hace cosas increíbles”. Riyad Mahrez, quien comenzó como suplente e ingresó en el segundo tiempo en busca de una remontada que nunca llegó, también se entregó a la leyenda: “Tienen a Messi, eso marca la diferencia”.

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Y Messi, a días de celebrar sus 39 años, marcó la diferencia. “Lo que hizo hoy resume todo lo que ha hecho durante los últimos veinte años de su carrera. Ya no sé qué más decir, hay que disfrutarlo”, -respondió Lionel Scaloni a FIFA.com-. Lo hemos visto hacer cosas increíbles y lo que hace no lo va a dejar de hacer nunca, por más que tenga 45 años. Lo que va a pasar es que va cumpliendo años, cumpliendo años, cumpliendo años. Pero todo eso que vimos durante veinte años no va a cambiar. El tema es el físico y las ganas que él tenga. Pero no va a cambiar, haceme caso porque yo lo veo todos los días”.

KANSAS CITY, MISSOURI - JUNE 16: Lionel Messi #10 of Argentina is congratulated by Lionel Scaloni, Head Coach of Argentina, as he is substituted during the FIFA World Cup 2026 Group J match between Argentina and Algeria at Kansas City Stadium on June 16, 2026 in Kansas City, Missouri. (Photo by Michael Steele/Getty Images)

20 años no es nada, cantaba Carlos Gardel, y Messi le dio la razón. Exactamente dos décadas después de su debut mundialista, aquel inolvidable 6-0 con gol incluido ante Serbia y Montenegro en Alemania 2006, el astro completó una de las actuaciones más impactantes de su carrera. Los goles fueron apenas los momentos más brillantes de su recital.

El 10, como en los viejos tiempos, partió desde la derecha pero se movió por todo el frente de ataque e incluso retrocedió para involucrarse en la creación. Con arranques de otras épocas, a pura velocidad y potencia, la Pulga fue una presencia indetectable para una Argelia que no planteó una persecución individual sobre su figura. Además participó de la presión e incluso ayudó en defensa: “Parece que no le pasa el tiempo nunca. Hizo un partido terrible. Es la cabra”, lo reconoció Enzo Fernández.

“Si alguien pensaba que este equipo era mejor sin Leo, hoy quedó en claro que es el más importante de todos -advirtió Alexis Mac Allister, mediocampista central del elenco nacional-. Y nosotros tenemos que armar un equipo para él y que se sienta cómodo. Hoy estamos haciendo eso y él lo está haciendo bien, está contento y está haciendo goles”.

Lionel Messi of Argentina celebrates on June 16, 2026. (Photo by Koji Watanabe/Getty Images)

Para Messi fue una noche emotiva: lloró después del primer gol y dejó caer nuevas lágrimas una vez terminado el partido. “Fue por una cuestión totalmente ajena a lo deportivo. Pasé unos días difíciles, complicados. Agradecido a toda la delegación, a mis compañeros, porque como siempre estuvieron al lado mío, me dieron mucha fuerza para que esté bien”.

Scaloni también se emocionó cuando decidió reemplazarlo a falta de diez minutos para el final: después de salir ovacionado por todo el estadio, Messi se fundió en un abrazo con el director técnico. “Te quiero mucho”, le dijo al capitán. “Messi será el mejor de la historia para siempre, será muy difícil que lo puedan igualar”, declaró en zona mixta.

Fue otra jornada histórica para el 10: en su partido 200 con la camiseta albiceleste alcanzó el récord de Miroslav Klose como máximo artillero de la historia mundialista, ambos con 16 goles: “Es un honor estar al lado de Klose, pero no significa nada. Al final, es solo una estadística y nada más. Si bien es un orgullo poder competir con ellos, no significa nada. Para mí Ronaldo fue uno de los más grandes y no está primero, así que queda solo en una estadística”.

Si hace veinte años Messi hacía su debut como potencial heredero de Maradona, hace una década protagonizaba una escena que enmudeció a su país: después de errar un penal en la final desde los doce pasos de la Copa América Centenario ante Chile, la Pulga renunció a la selección después de caer en su tercera definición consecutiva. En aquel entonces estuvo a punto de abandonar: “Ya está, lo intenté mucho, es increíble pero no se da. Se terminó para mí la selección”, lanzó en aquel entonces en los pasillos del Estadio de Nueva Jersey.

Pero Messi volvería a intentarlo y tendría su merecida recompensa en Catar 2022. Cuando parecía tener el cierre perfecto para su carrera, el astro decidió seguir jugando y silenció a aquellos que dudaron de vigencia tras sus últimos años en la Major League Soccer: “Todo lo que estoy viviendo ahora es de yapa. Tuve la suerte de conseguir todos los sueños o más a nivel individual y grupal. Y hoy estoy disfrutando de esto, de un grupo hermoso, de sentirme bien por poder disfrutarlo dentro de la cancha. Todo lo que viví es mucho más de lo que hubiese podido imaginar cuando era chico”.

Con el planeta otra vez rendido a sus pies, Messi volvió a demostrar su voracidad competitiva mientras sigue rompiendo récords y construyendo nuevas ilusiones: “A mí me gusta jugar al fútbol, es mi pasión desde chiquito y cuando estoy bien doy el máximo. Estamos mirando la serie de Rafa Nadal y somos muy parecidos, me identifico mucho. Siempre quiero dar el máximo y me quiero sentir bien, disfruto de esa manera. Mientras pueda y esté bien para hacerlo, ahí estaré”.

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