Los riñones y el hígado cumplen funciones vitales en nuestro organismo ya que se encargan de la filtración, absorción de nutrientes, eliminación de desechos y contribuyen a la digestión. Así aprovechamos al máximo los nutrientes y beneficios de los alimentos.

Una dieta poco saludable con alimentos procesados, grasosos, ricos en sodio y otros compuestos, causa el deterioro de estos órganos y acumulación de toxinas y desechos. Es decir, no coma chatarra.

Por suerte, tanto el hígado como los riñones tienen una respuesta rápida y positiva a los cambios en el estilo de vida. ¿Quieres saber cómo mantener tu hígado y tus riñones sanos?

  • Limita el consumo de proteínas de alta calidad como las carnes, el pollo, el pescado y los huevos. Los vegetales y cereales cuentan con proteínas de baja calidad, pero ambos tipos de proteínas son necesarios. Lo mejor es el balance.
  • Evita el sobrepeso y la obesidad porque ejercen presión sobre estos dos órganos vitales. El exceso de calorías puede almacenar grasas en el interior del hígado y deteriorar su funcionamiento. Es muy importante consumir alimentos saludables.
  • No consumir sodio en exceso (sal) porque puede causar desequilibrio en los líquidos del cuerpo, afectando los riñones. La sal es una de las principales causas de la retención de líquidos, especialmente en personas con insuficiencias hepáticas y renales y puede causar infartos y accidentes cerebrovasculares.
  • Cuidado con el consumo excesivo de alcohol porque causa daños graves tanto en el hígado como en los riñones. El alcohol hace que las células hepáticas se debiliten y se destruyan, causado a su vez un desequilibrio de electrolitos que el cuerpo mantiene para su estabilidad biológica.
  • Poderoso jugo para limpiar el hígado y los riñones y con excelente sabor. Ingredientes: 5 zanahorias. 1 manzana. 2 peras. Un puñado de perejil.

Mezcle los ingredientes en la licuadora con agua. Puedes tomarlo inmediatamente o en ayunas durante tres días. Repetir cada mes.

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