Vicky Peláez en la librería Lectorum de Manhattan en el 2004.

A Vicky Peléaz, columnista de El Diario/La Prensa le negaron la libertad bajo fianza. Está acusada de espionaje a favor de la Federación Rusa y de lavar dinero proveniente de su trabajo clandestino. Sus colegas en el periódico dicen que su arresto se produjo por sus columnas en contra del gobierno de los Estados Unidos. Otros dicen que si fue espía, “era la menos imporante de una cadena interminable”.

“¿Cuál fue su delito?” se preguntan algunos periodistas latinos de la ciudad de Nueva York que no quieren revelar sus nombres. “La guerra fría entre los Estados Unidos y Rusia ya terminó. Qué poder podía tener Vicky si trabajaba como cualquiera de nosotros e insitía en escribir en contra de éste gobierno, pero eso era todo”. Algunos afirman que viajaba mucho a Perú, “como la gran mayoría de los latinos de esta ciudad”.

Como columnista tenía muchos amigos y enemigos, algo que dice mucho de la importancia de sus escritos. A Peláez le encantan las discusiones acaloradas y le gusta la polémica. Como escritora es arriesgada, aunque ha escrito cocas que parecen exageradas, como que el hombre no pisó la luna sino que fue un montaje fotográfico de la NASA, o que los judíos fueron avisados para que abandonaran el bajo Manhatran antes del ataque a las Torres Gemelas. “En varias ocasiones escribió sobre Rusia, pero eso no tiene mucha importancia, eran temas generales”, comonentan algunos periodistas latinos de Nueva York.

A Peláez no fue a la única que le negaron la libertad bajo fianza, también a su esposo Juan Lázaro y al resto de los 10 acusados. Había un fugitivo, Christopher Metsos, quien fue arrestado en Europa este martes en la mañana. A todos les siguieron la pista por más de 20 años.

El arresto de Peláez y su esposo se produjo el domingo en la noche en su vivienda de Yonkers. Llegaban de una fiesta y el FBI los metió en dos carros. A su hijo Juan José Lázaro, de 17 años y pianista, lo interrogaron en la sala de la casa y le preguntaron si tenían dinero o tecnología de espionaje en elgún lugar escondido. Pusieron la casa patas arriba y se llevaron algunas cosas.

Sin embargo, el gobierno de Rusia ha calificado las acusaciones como “deplorables” y sin fundamento. Inclusive el presidente Ruso, Dimitri Medvéder dijo que los Estados Unidos deben de explicar qué está sucediendo. Los arrestos se produjeron cuando Medvéder y el presidente Obama estaban reunidos para mejorar las relaciones entre las dos naciones y degustaban hamburguesas.

Los gobiernos de Ingaterra e Irlanda también están sorprendidos porque supuestamente los espías utilizaron pasaportes falsos de esas naciones.

Desde 1990, el gobierno de los Estados Unidos les estaba siguiendo la pista, haciéndoles videos, interceptándoles conversaciones privadas en su casa y en el parque, y también cuando depositaban dinero en cajeros automáticos (ATM).

Peléaz y Lázaro eran los responsables de “la casa de Yonkers”, una especie de caleta para la Federación Rusa. Esta organización se conoce como el Servicio de Inteligencia Externa (SVR) de la Unión Soviética, que era la antigua KGB, la cual cumplió el año pasado 90 años de fundada. Su más destacado miembro: el presidente Dimitri Medvéder.

En la acusación formal, la agente María Ricci admite bajo juramento que los acusados trabajaron para la Federación Rusa sin registrarse, lavaron dinero y compraron y vendieron propiedades para esconder su vinculación a la Federación Rusa. También se dice que recibieron entrenamiento para tratar de esconder sus actividades ilícitas, como el uso de radios de onda corta, lenguaje descifrado e idiomas.

Por ejemplo, el 23 de febrero del 2003 los grabaron mientras hablaban de la forma como ingresaron a ésta nación 80,000 dólares provenientes de la Federación Rusa como forma de pago por sus actividades. “Los dividí en grupos de 10,000 para que no hicieran mucho bulto”, dijo Peláez de acuerdo a la acusación.  Llegaban de un viaje a Sudamérica. La grabación se la hicieron en un parque aledaño a su propiedad en Riverdale de El Bronx. También los habían grabado viajando con paquetes de dinero en otras ocasiones. A Peláez el 14 de febrero del 2000 y a Lázaro el 15 de agosto del 2007.

Es más, la agente María Ricci dice que los grabaron el 10 de septiembre del 2002 mientras discutían sobre cómo el “Centro de Moscú” estaba disgustado con ellos y Peléaz dice: “Si no les interesa el país, entonces para qué tienen la inteligencia”.

Anna Chapman, tambien acusada de espionje y de origen ruso.

Un total de 11 personas están acusadas de conspirar como agentes o espías de un gobierno extranjero sin notificar a las autoridades de ésta nación y enfrentan un máximo de 5 años de prisión. Por la acusación de lavado de dinero enfrentan un máximo de 20 años. Entre los acusados también se encuentran Richard y Cynthia Murphy, arrestados en Montclair, Nueva Jersey, además de Anna Chapman, Mikhail Semenko, Christopher Metsos, Donald Howard Healthfield, Michael Zottoli y Patricia Mills.

Los cargos fueron presentados por la Fiscalía Federal del Distrito Sur y todos los acusados poseen el mismo cargo. Estos cargos son el resultado del trabajo del FBI, la Fiscalía y la oficina de Inteligencia de Contraespionaje de Seguridad Nacional.

La acusación formal está a cargo de los fiscales Michael Farbiarz, Glen Kopp y Jason Smith. Los acusados son inocentes hasta que se demuestre lo contrario en una corte. Los acusados debieron haber notificado al Fiscal General de los Estados Unidos por su “profundo trabajo” a favor de la Federación Rusa.

Richard Kolko del FBI aquí en Nueva York nos remitió a Bill Carter de la oficina de información del FBI en Washington. Carter dijo que no podía confirmar los arrestos, pero añadió: “Esta tarde el Departamento de Justicia de los Estados Unidos dará a conocer alguna información al respecto”. En la tarde tendremos más información.

Después de los ataques terroristas a las Torres Gemelas en en 2001, se creó la Oficina de Seguridad Nacional para combartir el terrorismo contra esta nación. Organizaciones como Sendero Luminoso de Perú son catalogadas como terroristas. Es la misma arma que usa esta nación para combatir el terrorismo en las naciones árabes como Afganistán. La ley prohibe filtrar dinero a organizaciones foráneas sin autorización y el gobierno está controlando las donaciones que se hacen desde los Estados Unidos a organizaciones sin ánimo de lucro u ONG.

Vicky Peláez es de origen peruano y vive en Riverdale, El Bronx. Llegó a los Estados Unidos hace 25 años y ha trabajado en El Diario/La Prensa por más de 22 años, en donde se ha desempeñado como reportera y editora de la sección de Latinoamérica. Sin embargo, es más conocida por su columna de los martes, que lleva su nombre y en donde ataca el sistema político y social de los Estados Unidos. En la actualidad se desempleñaba como editora de la sección Internacional.

Foto que ilustra las columnas de Vicky Pelaez en El Diario/La Prensa.

Estas son los títulos de algunas de sus columnas reproducidas en la página de Internet ‘El Mundo No Puede Esperar’:

El derrame de petróleo es la “Katrina” de Obama (junio 1 del 2010)

Obama campeón deportador de indocumentados (mayo 25 del 2010)

Arizona, un muerto de hambre con ínfulas (mayo 4 del 2010)

Arizona oculta Toh bancarrota con el racismo (abril 27 del 2010)

La sombra de los derechos humanos en EE.UU. (marzo 16 del 2010)

Estados Unidos se afinca más en Colombia (noviembe 3 del 2009)

La voz de Vanezuela retumba en el mundo (septiembre 15 del 2009)

El Gran Patrón y el golpe en Honduras (julio 7 del 2009)

Estados Unidos no quiere soltar su ‘patio trasero’ (febrero 7 del 2007)

Más de lo mismo para apoderarse de Cuba (julio 20 del 2006)

Sus columnas fueron publicadas en el 2004 en un libro que tuvo mucha acogida en la ciudad de Nueva York y cuando fue presentado en la desaparecida librería Lectorum de Manhattan, la gente hizo fila para entrar y hubo quienes se quedaron por fuera.

Sus columnas siempre han sido en defensa de los menos favorecidos, de la clase trabajadora y de asuntos como inmigración, la violación de los derechos humanos, las libertades civiles, la defensa de Cuba, el proceso político en Latinoamérica y en contra del neoliberalismo “que están usando las potencias mundiales para aplastar a las naciones en vías de desarrollo”.

La familia de Vicky Peláez es de Machu Picchu, Perú, y muchas de sus columnas han sido en defensa de los indígenas de Latinoamérica. Su esposo es de origen uruguayo y su hijo nació en los Estados Unidos y toca piano a nivel profesional.