
El concejal Shaun Abreu hablando en defensa de los vendedores ambulantes y los deliverista frente al edificio de la alcaldía de Nueva York. Fotos cortesía
Un nutrido grupo de vendedores ambulantes, socios comunitarios y políticos electos, acudió a protestar frente al edificio de la alcaldía de Nueva York en el bajo Manhattan. La protesta se realizó el pasado 29 de octubre para demandar un ambiente de trabajo más tranquilo y debido al reciente hostigamiento de policías y agentes de inmigración (ICE).
“Los vendedores ambulantes son vitales para la economía de esta ciudad y recientemente los agentes de inmigración hicieron una redada contra vendedores de Africa Occidental. Durante mucho tiempo los vendedores ambulantes están atrapados por multas y otros requerimientos, además de ser vistos como criminales”, dijo Mohamed Attia, director gerencial de Street Vendor Project del Urban Justice Center. “Es tiempo que el concejo vote en su defensa y puedan realizar su trabajo”.
Attia se refería a varias leyes que están pendientes en el concejo de Nueva York. El proyecto de ley 1332 que terminaría la desactivación injusta, además del Paquete de Reforma del Vendedor Ambulante (Intros 431, 408, 1251 y 24). Este paquete permitiría el acceso justo al otorgamiento de licencias, la creación de un servicio educativo como parte del NYC Small Business Services y la garantía del otorgamiento de licencias.
La Intro 24 clarificaría la venta ambulante en los andenes de las esquinas con el fin de proteger a los vendedores y a los transeúntes.

Vendedores ambulantes exigiendo sus derechos.
“Los deliveristas necesitan que el proyecto de ley Intro 1332 pase con urgencia porque la ciudad los sigue criminalizando, los expone a la deportación y los algoritmos están protegiendo a las corporaciones que exigen entregas a domicilio más rápidas, poniendo en peligro a estos repartidores”, dijo Ligia Guallpa, directora ejecutiva del Worker’s Justice Project y cofundadora de Deliveristas Unidos.
El concejal Justin Brannan es el patrocinador principal de la Intro 1332 y dijo: “Es inaceptable que cuando los deliveristas hace una entrega en un tiempo mayor que el esperado, sea catalogada como ‘fraude’, más aún cuando la ciudad está reduciendo la velocidad de las bicicletas eléctricas. Los deleveristas merecen trabajar con dignidad y estabilida”.

