Millones de inmigrantes, incluyendo latinos, se benefician de las ayudas del gobierno para proteger a sus familias.

Los estados de Nueva York, Connecticut y Vermont, así como la ciudad de Nueva York, demandaron al gobierno de Donald Trump por una nueva norma que prohíbe otorgar la residencia permanente a inmigrantes que utilizan servicios de asistencia pública. Entre los auxilios se halla el Medicaid para pobres y discapacitados, cupones de alimentos, subsidios para vivienda y dinero en efectivo.

Otros 15 estados como California y Washington, han demandado al gobierno por la misma norma. Entra en vigencia en octubre y descalifica a los inmigrantes que soliciten la green card o tarjeta de residente porque son “una carga pública”

La nueva regla se basan en la Ley de Inmigración de 1882. De acuerdo al gobierno, alrededor de 544.000 personas solicitan la residencia legal cada año y 382.000 podrían ser parte de la nueva revisión.

En Nueva York la demanda fue presentada por la fiscal estatal Letitia James, quien dijo: “Los esfuerzos de la administración Trump de permitir que solamente aquellos que cumplen con sus estrictos criterios étnicos, raciales y económicos ingresen a nuestra nación son una clara violación de nuestras leyes y nuestros valores. Bajo esta nueva regla, más niños pasarán más hambre, más familias se quedarán sin atención médica y más personas vivirán en las sombras y en las calles, sin un hogar. No podemos permitirlo y no dejaremos que eso suceda».

Esta demanda tuvo el apoyo inmediato de políticos y activistas. El congresista Adriano Espaillat dijo que “el presidente Trump ha convertido a las agencias y recursos federales en armas para atacar a los inmigrantes y hacer que sea más difícil venir y buscar una mejor vida en este país”.

“Esta regla va en contra de las políticas de nuestra ciudad con respecto a la salud, la vivienda y la nutrición. El concejo municipal sigue comprometido a apoyar a nuestras comunidades de inmigrantes”, dijo Corey Johnson, presidente del concejo de Nueva York.

Los cupones de alimento son la ayuda que impide que miles de familias no terminen viviendo en la calle.

«Estas políticas antiinmigrantes y poco éticas de Trump han contribuido a una cultura de miedo entre los neoyorquinos latinos, caribeños y africanos, además de otras comunidades inmigrantes. Los centros de salud de la organización Planned Parenthood en la Ciudad de Nueva York siempre serán espacios seguros para todos los pacientes, independientemente de su estatus migratorio o la capacidad de pago”, dijo Laura McQuade, presidenta y CEO de Planned Parenthood de NYC.