
Un monigote ecuatoriano para “quemar” el año viejo el 31 de diciembre.
La comunidad ecuatoriana sigue creciendo en la ciudad de Nueva York y trae consigo las celebraciones de fin de año en familia, además de su comida y música.
Durante las fiestas de fin de año nos despedimos de todo lo que hicimos y le damos la bienvenida con brazos abiertos a un nuevo año de oportunidades y esperanzas. Como inmigrantes esperamos lo mejor y estamos dispuestos a trabajar.
Una de las más famosas cábalas es comer 12 uvas o cerezas en la noche de fin de año, representando un deseo por cada mes del año por venir. Otros ecuatorianos le dan la vuelta a la manzana para que el año entrante puedan visitar diversos lugares del planeta.
Otros ecuatorianos hacen el ritual de las velas de distintos colores en el que cada color representa un propósito. Prende una vela amarilla si lo que buscas es la abundancia económica, una vela azul si lo que quieres es paz en tu vida, y roja para que el amor llegue a ti.
Otra de las cábalas es sostener billetes en la mano e incluso colocarlos en los zapatos, con el fin de crecer económicamente.
El monigote
Por último, cómo olvidarse del ¡alma de la fiesta! la quema del monigote. Una de las tradiciones más representativas del fin de año. Esta inicia con la elección del monigote o “año viejo” ideal, que representa todo lo malo que quieres dejar y recibir todo lo bueno que trae el año. Una tradición que cobra vida minutos antes de la media noche, en donde colocas el monigote en un espacio amplio y lo rellenas de todo tipo de camaretas, tortas, chispeadores y se vuelve una gran fogata llena de sonidos que revientan y luces que llenan la noche de colores.
Y está la cena de fin de año para la cual te preparas con los mejores trajes, preparas la mejor comida, escuchas la mejor música y te diviertes hasta después de la media noche.


