
La policía enfrentando a los manifestantes frente a la cárcel de inmigración en Delaney Hall, estado de Nueva Jersey.
Las protestas continuaron el domingo más allá del toque de queda nocturno cerca de Delaney Hall, un centro del ICE en Newark, Nueva Jersey, debido a denuncias de condiciones inhumanas para los detenidos en su interior.
Varios manifestantes fueron arrestados después de negarse a retirarse una vez que comenzó el toque de queda, informó la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport.
“Un grupo de personas que había acudido a la protesta equipado con cascos, escudos o máscaras antigás se negó deliberadamente a cumplir las repetidas órdenes de abandonar el área y fue arrestado”, declaró Davenport en un comunicado.
Según videos de Freedom News TV obtenidos por CNN, una fuerte presencia policial fue vista desplazando a los manifestantes fuera de la zona afectada por el toque de queda alrededor de Delaney Hall. Se observó a agentes, muchos identificados como policías estatales, formando líneas con escudos antidisturbios, mientras que varios manifestantes parecían ser detenidos.
CNN se puso en contacto con la Policía Estatal de Nueva Jersey, las autoridades de Newark y el Departamento de Seguridad Nacional para obtener más información.
El alcalde de Newark, Ras J. Baraka, impuso el toque de queda en un comunicado emitido la madrugada del domingo, después de que manifestantes y fuerzas del orden volvieran a enfrentarse frente al centro el sábado por la noche.
“Debido al agravamiento de la situación en Delaney Hall y a la creciente necesidad de intervención policial, se requieren medidas inmediatas para proteger la seguridad pública”, afirmó Baraka.
Según el comunicado, el toque de queda continuará todas las noches de 9:00 p. m. a 6:00 a. m. hasta nuevo aviso.
Por otra parte, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, informó el domingo que el Departamento de Seguridad Nacional había accedido a su exigencia de restablecer las visitas familiares en el centro. Las visitas limitadas se reanudarían al mediodía del domingo y el horario regular volvería el lunes, indicó.
Durante varios días, manifestantes se han congregado frente a esta instalación privada con capacidad para 1.000 personas, donde desde hace meses se denuncian condiciones inhumanas.
Algunos abogados de los detenidos afirmaron que las tensiones aumentaron por primera vez durante el fin de semana del Día de los Caídos (Memorial Day), cuando cientos de detenidos iniciaron una huelga de hambre para protestar por la comida en mal estado y las pésimas condiciones. El Departamento de Seguridad Nacional ha negado que dicha huelga de hambre haya ocurrido.
Anteriormente, Sherrill condenó las acciones peligrosas de algunos manifestantes durante las protestas del sábado, afirmando que “pusieron en peligro tanto a los manifestantes pacíficos como a las fuerzas del orden”.
“Individuos encapuchados en Delaney Hall atacaron la barrera de la zona protegida para manifestaciones y comenzaron acciones agresivas y peligrosas contra la Policía de Newark y la Policía Estatal de Nueva Jersey, incluyendo el lanzamiento de objetos, el uso de barreras como armas y el incendio de neumáticos en la vía pública”, declaró Sherrill el domingo.
Videos del sábado mostraban a agentes montados a caballo avanzando entre la multitud mientras parecía haber gas lacrimógeno en el ambiente, y a manifestantes utilizando sillas y otros escombros para iniciar un incendio en la calle.
La manifestación del sábado por la noche ocurrió horas después de que un grupo partidario del ICE se enfrentara verbalmente con manifestantes contrarios al ICE frente al centro.
Sherrill afirmó que algunos “grupos extremistas nacionales” participaron en la protesta del sábado, aunque no identificó cuáles eran.
“No sé por qué estas personas atacaron ni qué querían lograr, pero me niego a permitir que estas acciones peligrosas distraigan a Nueva Jersey de su compromiso con la seguridad pública, la protección de las personas frente al ICE y el trato digno de quienes están detenidos en Delaney Hall”, añadió Sherrill.
A medida que más personas acudían a la protesta, llegó un equipo SWAT completamente equipado para el control de disturbios, acompañado por agentes de distintos departamentos de policía de la zona y de la Policía Estatal de Nueva Jersey. El teniente coronel David Sierotowicz declaró en una conferencia de prensa por la tarde que la protesta se mantuvo ordenada.
Durante una reunión de gabinete celebrada el miércoles, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, criticó a los políticos que se pronunciaban sobre las condiciones del centro, afirmando que “solo había un pequeño grupo de personas que se negaba a comer porque quería comida correspondiente a su grupo étnico o a sus preferencias étnicas”.
“Muchos detenidos han denunciado que encontraron gusanos en su comida, y no diría, como afirmó el señor Mullin, que eso sea una ‘preferencia étnica de alimentación’; creo que simplemente no quieren comer gusanos”, declaró Alex Minogue, abogado de Nova Law Group que representa a personas detenidas en el centro, en declaraciones a CNN el sábado.
“Políticos de jurisdicciones santuario están difundiendo acusaciones categóricamente falsas sobre el centro Delaney Hall del ICE en Nueva Jersey. Este tipo de acusaciones está incitando disturbios violentos frente a la instalación”, declaró el viernes la subsecretaria interina Lauren Bis.
“Nunca en la historia de la civilización humana quienes han infringido la ley han recibido un mejor trato que los inmigrantes en situación irregular. Se les proporcionan tres comidas al día, atención médica y pleno debido proceso”, continuó el comunicado.
El líder demócrata de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, afirmó que visitó el centro el domingo por la mañana y que “observó condiciones de vida insalubres, falta de atención médica adecuada y alimentos de mala calidad”.




