La política de Estados Unidos hacia Cuba no sufrirá cambios radicales, adelantó a la Voz de América un alto funcionario de la Administración Biden.

“La política nuestra siempre será guiada por los intereses nacionales de Estados Unidos y eso es empoderar al pueblo cubano a definir su propio futuro, no hay nada radical sobre eso”, dijo a la VOA Juan González, el principal asesor del presidente Joe Biden para asuntos hemisféricos.

El embargo es tema del Congreso, es el Congreso de Estados Unidos el que tiene que tomar esa decisión”

Juan González, director de asuntos hemisféricos en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca

El funcionario indicó que “2021 no es 2017 y no es 2015”, en relación a la revisión que realiza Washington, cuyo desarrollo fue “impactado” por el inédito levantamiento popular del pasado fin de semana en la isla. Según González, el análisis de la estrategia diplomática y política está siendo realizado “en contacto continuo” con el Congreso “para asegurarnos de que la política tenga un apoyo bipartidista y sea algo duradero”.

La decisión de levantar algunas de las restricciones del embargo de larga data a la isla, tomada por el expresidente Barack Obama en 2014, fue revertida en 2017 por el gobierno del republicano Donald Trump. La Administración Biden, sin embargo, pareciera excluir ese tema del alcance de su toma de decisión, según expresó González.

¿Qué dicen los congresistas?

Desde la Pequeña Habana, el corazón de la diáspora cubana en Miami, legisladores republicanos del Congreso estadounidense -así como el gobernador de Florida, Ron DeSantis- pidieron a la Casa Blanca autorizar que empresas proveedoras de internet den señal al pueblo de Cuba tras la falta de conexión hacia la aldea global desde la isla.

“Tenemos que hacer que hayan VPNs que estén disponibles y evitar que los cubanos vayan a tener que ir a través de Etecsa o través de tecnología china que es la que esta cortando el internet también tenemos que impulsar el acceso para que toda la isla tenga ese wifi disponible”, dijo la congresista por Florida María Elvira Salazar.

El legislador republicano Marco Rubio, quien aseguró el miércoles que sostuvo encuentros con la Casa Blanca, aboga porque la respuesta estadounidense “sea un tema bipartidista”, pero exigió al mandatario que tome “en serio” la actual crisis y catalogó su mensaje como “muy débil”.

La solicitud de Rubio está basada en enviar un mensaje multinacional: “Vamos a convocar a las Naciones Unidas, vamos a convocar a la OEA, a todos estos países de la comunidad internacional (…) hay que aislar a este régimen y hay que estar preparado para actuar de manera internacional”.

El senador demócrata Robert Menéndez, quien se opuso a algunas de las políticas del expresidente Obama, indicó que ha presentado “consideraciones” a la Casa Blanca. El legislador concordó con Rubio en que “esto no debe ser un tema de Cuba y Estados Unidos,  esto es un tema de la comunidad internacional”.

Un grupo de personas se manifiesta frente a la Casa Blanca, en Washington DC.
¿Cuál será el próximo paso de la política de EE.UU. hacia Cuba?
Aliviar el embargo económico a la isla, presionar por más sanciones… La política de Estados Unidos hacia Cuba recupera protagonismo en la agenda tras la oleada de protestas que se suceden desde el domingo en la nación caribeña.

González por su parte, agregó que la prioridad de Biden por el momento es “organizar a la comunidad internacional en el repudio de los actos de opresión por parte del régimen cubano y hacer todo lo posible por apoyar los derechos fundamentales del pueblo cubano”.

Biden prometió durante su campaña presidencial “revertir la fallida política” de la era Trump, que mantuvo durante cuatro años una estrategia de máxima presión sobre el gobierno comunista, con la imposición de sanciones como la principal herramienta.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Gregory Meeks, llamó a Biden a ayudar a “aliviar el sufrimiento en Cuba rescindiendo las sanciones de la era Trump y ofreciendo asistencia humanitaria y de vacunas adicional al pueblo cubano”.

Pero republicanos como Mario Díaz-Balart aseguran que el levantamiento de sanciones “es el camino equivocado en una política que busca la libertad” y llamó este jueves a Biden a endurecer las acciones contra entidades e individuos.

El gobierno de La Habana acusa a Washington de “estrangular” la economía de su país y de promover la “desestabilización”.

En contra de una “intervención militar”

El funcionario de la Casa Blanca coincidió con la postura del senador Menéndez sobre los llamados de un grupo de exiliados cubano americanos sobre una intervención militar en Cuba, liderada por el gobierno estadounidense.

“Ese tipo de lenguaje justifica las acciones del régimen para oprimir aún más al pueblo. Yo creo que algunos que han llamado por un bombardeo aéreo a Cuba, yo estoy seguro que ellos no tienen familia en Cuba (…) Ese lenguaje bélico no creo que ayude a la situación”.

Al contrario, indicó que “el enfoque está en los cubanos que están demandando sus derechos y en qué debemos hacer todos para apoyar como comunidad internacional a los deseos por libertad que tiene el pueblo cubano”, concluyó.

El senador Rubio también indicó esta semana que “no debemos caer en la trampa que cada vez que hay un problema en el hemisferio, o en el mundo, EE. UU. va a mandar tropas. Ya no estamos viviendo en esos tiempos”.

Pese a los comentarios de los funcionarios, tanto en Miami, como en Nueva York y e incluso frente a la Casa Blanca, un grupo de manifestantes de origen cubano han protestado durante esta semana y exigido una “intervención militar” al Gobierno Biden. Voa

* Con la colaboración de José Pernalete, desde Miami.