Un vaso de rompope no falta en las fiestas de fin de año de los ecuatorianos (puede añadir licor).

Los ecuatorianos tienen la ventaja que son el resultado de tres etnia: indígenas, españoles y negros. Eso les otorga fortaleza espiritual, historia y bagaje cultural. Además de una enorme riqueza gastronómica.

Como es un país privilegiado con ciudades ubicadas en la costa, las montañas y la selva amazónica, su riqueza natural contribuye enormemente en la preparación de los platos tradicionales. Superalimentos que sólo se encuentran en esa zona del continente americano.

Durante la Navidade y las fiestas de fin de año, los ecuatorianos poseen muchas opciones culinarias. Estas alternativas también se aprecian y adquieren en Queens, Nueva York. Hay muchos restaurantes ecuatorianos que ofrecen platos típicos de esta época del año y algunos de estos manjares se pueden adquirir en la calle o en los kioscos de los parques, como el de la calle 103 y la Roosevelt, en Corona.

En algunas provincias del país el pavo, el pollo y e cerdo no tienen protagonismo en la cena navideña, son los mariscos. Sí, los mariscos, en Esmeraldas y Manabí, al ser provincias costeras, prefieren tener un festín de mariscos con camarones, pescados, calamares y langostinos en sus salsas, a comer una pierna de cerdo o un pavo entero.

En Ambato, suelen disfrutar de un tamal como entrada al plato principal. Se trata de un producto a base de harina de maíz y relleno de pollo, aceitunas, pasas y pimiento.

Los pristiños con higos y queso son los bocaditos que más se consumen durante esta época en Latacunga. Mientras que, en Sucumbíos, disfrutan de diferentes preparaciones de cerdo como frito, cocinado o ahumado.

Entre las bebidas tradicionales que se ofrecen en la provincia de Manabí se encuentra el rompope, la chicha, chocolate caliente, la mistela y la colada. A la hora del postre, en Galápagos disfrutan de los tradicionales buñuelos.

En general, los ecuatorianos en las cenas navideñas suelen disfrutar de pollo, chancho o pavo acompañado del tradicional relleno y con las guarniciones que la familia considere, además del infaltable vaso de rompope. Gastronomia.com