El alcalde Adams en Gracie Mansion de Manhattan celebrando el Mes de la Herencia Hispana. Foto Javier Castaño

El gobierno federal extendió el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los inmigrantes venezolanos que ingresaron a esta nación antes del pasado 31 de julio. Por eso la ciudad de Nueva York aprobó 38 millones de dólares para capacitarlos, pagarles la solicitud y que se pongan a trabajar.

“Nuestra ciudad está liderando la respuesta a esta crisis de inmigración y por eso hemos trabajado con el estado en esta solución”, dijo el alcalde Eric Adams. “Con los permisos de trabajo eventualmente abandonarán los refugios de la ciudad”.

La gobernadora Kathy Huchol dijo: “Durante más de un año hemos trabajado para que el gobierno federal extienda el TPS a los venezolanos y así obtengan su permiso de trabajo, encuentren empleo y abandonen los refugios que se sostienen con los impuestos”.

“Es una ayuda para que estos inmigrantes vivan de manera independiente”, dijo Jackie Bray, comisionado de la División de Seguridad Nacional y Servicios de Emergencia de esta nación.

La ciudad reforzará y abrirá nuevos centros para ayudar a estos inmigrantes venezolanos que buscan asilo en esta ciudad. Desde que esta crisis comenzó, la ciudad ha abierto 210 centros de emergencia, incluyendo 177 refugios de gran escala.

Varias corporaciones del estado se han comprometido a capacitar y contratar a estos inmigrantes en restaurantes, limpieza, construcción y servicios. La capacitación ya comenzó.

En marzo de este año había 79.937 personas en los refugios de la ciudad, un aumento del 77% en comparación a cuando el alcalde Adams comenzó su administración hace casi dos años.

A esta ciudad han llegado más de 125.000 inmigrantes en busca de asilo. Un promedio de 2.500 por semana en los últimos meses.

En la frontera ha aumentado el número de personas tratando de ingresar a los Estados Unidos. Inmigrantes de todo el mundo y en especial de Venezuela, Cuba, México, Ecuador y Colombia.

Por eso el alcalde Adams comienza este miércoles una gira de cuatro días por Puebla, al sur de México, Quito, Ecuador y el paso del Darién en Colombia. “Quiero desalentar a los inmigrantes a que vengan a este país con la idea que todo es gratis y que aquí en Nueva York encuentran toda clase de ayuda”, dijo el alcalde Adams. “Es una ciudad muy cara”.

Varias organizaciones que protegen a los inmigrantes han criticado al alcalde Adams por retirar el 5% de los fondos de las agencias del estado, decir que se debe cerrar la frontera y quejarse del alto costo que la ciudad de Nueva York invierte en los nuevos inmigrantes.

“La ciudad está obligada a ofrecer refugio a todos los inmigrantes y el alcalde Adams quiere desconocer esta obligación”, dijo Murad Awawdeh, director ejecutivo de New York Immigration Coalition (NYIC). “Debe de expandir el acceso a vales CityFHEPS para que abandonen los refugios y consigan apartamentos con la ayuda financiera del gobierno”.

Si el alcalde hace esto, estaría favoreciendo a los recién llegados, por encima de aquellos indocumentados que llevan años en esta ciudad.

El alcalde ha dicho que sostener a estos nuevos inmigrantes costará 12.000 millones de dólares en los próximos tres años. Hasta el momento la ciudad ha invertido $650 millones para darles cama, comida, medicina, educación y otros servicios a estos inmigrantes. Este año la cuenta ascenderá a 1.400 millones de dólares, para un total de $4.2 mil millones al final del año fiscal.

Las escuelas públicas han recibido 13.700 estudiantes de familias de estos nuevos inmigrantes dentro del programa que se conoce como Project Open Arms.

La mayoría de estos inmigrantes han recorrido alrededor de 2.000 millas caminando y por eso han sufrido un desgaste físico y mental que requiera la intervención del gobierno.