
Vendedores ambulantes protestando en el bajo Manhattan. Foto Ben Fractenberg/THE CITY
La ciudad de Nueva York no les proporciona más permisos para vender en la calle y están recibiendo más multas. Esta es la mayor queja de los vendedores ambulantes que protestaron contra la administración del alcalde Eric Adams.
“Mi historia como vendedora ambulante es hermosa, aunque estresante”, dijo Saraí Rodríguez, quien ha rentado por dos años un camión de comida mexicana en el centro de Manhattan y ha pagado 20 mil dólares. Un permiso de la ciudad cuesta 200 dólares.
Mohamed Attia, director de Street Vendor Project, acudió a la protesta y dijo que el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York quizás comenzará a otorgar nuevos permisos el año entrante.
Se estima que en esta ciudad hay casi 20 mil vendedores ambulantes y estas son las cuatro principales demandas:
-Formalizar esta industria y aumentar el número de licencias.
-Encargar a civiles y retirar por completo a la policía en la vigilancia de los vendedores ambulantes.
-Que un sector de la Agencia de Pequeños Negocios se dedique al servicio de los vendedores ambulantes.
-Crear más zonas legales para los vendedores ambulantes.

Vendedores ambulantes en un andén de la Avenida Roosevelt. Foto Javier Castaño
Conforme a la ley, el número de licencias para vendedores ambulantes debió haber aumentado el pasado primero de julio. La norma estipula que cada año deben otorgarse 445 nuevos permisos para vendedores ambulantes, durante los próximos 10 años. Por décadas el número de licencias ha estado en 5.100 y por eso algunos vendedores ambulantes se ven obligados a pagarle a terceros por la licencia.
La nueva ley busca crear, cada año, 100 licencias que se pueden usar en toda la ciudad, 300 para usar en un condado determinado y las otras 45 para veteranos. El problema es que la lista de espera es de miles y no se han puesto de acuerdo quiénes recibirán licencias para toda la ciudad o para vender en un solo condado.
Otro problema es que miles de vendedores ambulantes se han apoderado de los andenes, impidiendo el paso peatonal, ensuciando la calle y creando un problema de salubridad. Los críticos dicen que algunos vecindarios como Corona, en Queens, lucen como una ciudad tercermundista. Algo similar sucede en la Avenida Roosevelt.
Las multas a los vendedores ambulantes las daba el Departamento de Policía y esta función pasó al Departamento del Consumidor y Protección del Trabajador (DCWP). De junio del 2021 a mayo del 2022 los vendedores ambulantes recibieron 2.427 multas, un aumento del 33% con respecto al año anterior.
Shekar Krishnan, concejal de Jackson Heights, dijo que limitando el número de licencias “la ciudad creó un problema mayor”. La senadora estatal Jessica Ramos, quien también acudió a la protesta, dijo el alcalde Adams le está ayudando a las grandes corporaciones “en lugar de darle dignidad a estos pequeños negocios y legalizarlos”.


