
Vendedores ambulantes buscando el apoyo de la comunidad para regresar a trabajar. Fotos Javier Castaño
Por Javier Castaño —
Por décadas, el parque Corona Plaza, ubicado en la Avenida Roosevelt y la calle 103 en Queens, ha sido el epicentro de la inmigración latina en la ciudad de Nueva York. Ningún lugar es tan diverso y dinámico para los latinos como Corona Plaza. Allí se han realizado eventos culturales y sociales. Políticos y activistas se congregan en este lugar para protestar y ofrecer información.
En ese vecindario comenzaron a llegar los dominicanos y colombianos y luego los ecuatorianos y mexicanos y ahora los venezolanos.
Atrás quedaron los días en que el activista Rubén Peña mantenía limpia esa plaza y organizaba las fiestas de Navidad. Luego la concejal Julissa Ferreras tomó control de Corona Plaza y tuvo como aliado a William McCarthy. Los vendedores ambulantes comenzaron a tomar posesión de Corona Plaza y la pandemia atrajo a decenas de personas que improvisaron sus mesas para vender tacos, elotes, empanadas, pernil, gorras, camisetas e imágenes de varias vírgenes.
Ni la comida ni las vírgenes son baratas en Corona Plaza. Además, la contaminación y el ruido del tren 7 es constante.

A finales del pasado mes de julio las autoridades de la ciudad de Nueva York desalojaron a casi todos los vendedores ambulantes de Corona Plaza por no tener licencia o permiso del Departamento de Sanidad. En esta ciudad hay más de 20.000 vendedores ambulantes y la gran mayoría no tiene licencia porque hay retrasos en los otorgamientos y porque es imposible otorgarle licencia a todos los que la soliciten.
Los vendedores ambulantes se han convertido en una papa caliente para esta administración. Los dueños de los establecimientos comerciales se quejan porque los vendedores ambulantes “no pagan el debido impuesto” y “nos quitan los clientes”. Algunas personas critican a los vendedores ambulantes porque no recogen la basura todos los días, venden muy caro y las condiciones son antihigiénicas.
Pocos se atreven a criticar abiertamente a los vendedores ambulantes porque comenzaría un enfrentamiento innecesario entre inmigrantes latinoamericanos. La tensión sigue escalando y más aún con el clima antiinmigrante que ha despertado esta nueva ola de inmigrantes que está llegando a la ciudad de Nueva York. En la comunidad latina de Nueva York existe una animadversión hacia los nuevos inmigrantes latinos. Las elecciones presidenciales son combustible para alentar esta ideología que divide a los latinos y fragmenta el tejido social de esta nación. Hay que dialogar para encontrar un camino diferente al odio y el racismo.

Esquina de la Roosevelt y la calle 103 en Queens. Foto Javier Castaño


Yo no les doy mi firma,no hay higiene porque se acumulan las moscas y todo lo tienen destapado,tampoco firmaría para que regresen porque es un lugar sucio y no hacen limpieza al finalizar sus ventas,yo firmaría para que dejen de andar contaminando con sus cigarrillos apestosos pero eso nadie lo solicita,lastima vendedores pero yo soy bien delicado,no como comida chatarra ni menos de la calle y las sodas no la dan en bolsa y tampoco venden chicken de vivero y el ruido de los trenes son importantes porque hay señal donde pasa,despídanse paisas de ese lugar
Yo les daría la firma pero para q los ubiquen en un barrio como Forest Hills, a ver si allá los concejales de esa área les permitirían poner sus negocios………yo le echo la culpa de este descalabro a los políticos, porque ellos tienen el poder de mejorar la comunidad, que para eso se los eligen, pero como repito estos representantes nuestros solo sirven para desfilar, ese Presidente de Queens no sirve para nada, esas políticas de origen de la tierra de la cumbia, ese político originario de la mitad del mundo, deberían irse a sus casas porque no les ha importado ni nuestros barrios ni de ayudar de verdad a ubicar ordenadamente a estos pobres vendedores, exigiéndoles limpieza y salubridad. Que pena pero yo no firmaría ninguna petición, ah perdón!!….para q los ubiquen en Forest hills si, ahi si les doy mi firma….. Que se vayan para allá.