La senadora demócrata Jessica Ramos acompañada de vendedores ambulantes y miembros de Make the Road Nueva York en la esquina de la Roosevelt y Junction Boulevard. Fotos Danny Mendoza

Es la lucha por el andén.

“Los vendedores ambulantes no pagan renta, ni luz, ni agua y nos quitan clientes”, dijo Guadalupe Lucero, dueña del restaurante Bella Puebla en la Roosevelt y la calle 94 de Jackson Heights, Queens. La opinión de Lucero es compartida por todos los empleados de negocios que entrevistó QueensLatino.

Guadalupe Lucero.

En la avenida Roosevelt, desde la calle 74 hasta la Junction Boulevard, hay alrededor de 25 puestos de vendedores ambulantes que ofrecen tacos, elotes, helados, arepas, joyas, libros y artesanías. Algunos instalan mesas con manteles en el andén y la comida tiene el mismo costo que en un restaurante. “Y están debajo de los rieles del tren, que no es saludable”, añadió Lucero.

La senadora demócrata Jessica Ramos convocó a una conferencia de prensa en la esquina de Junction Boulevard y la Roosevelt a donde acudieron vendedores ambulantes y miembros de Make the Road New York para hablar de “la buena relación” entre los vendedores ambulantes y los dueños de negocios. ”Los Vendedores forman parte de la economía local. Yo he comprado sus comidas toda mi vida. Necesitamos que puedan ser permitidos porque hacen que Queens sea especial”.

“Estamos anunciando un reporte que se refiere a la relación entre dueños de negocios y vendedores ambulantes”, dijo la senadora Ramos refiriéndose a The Sidewalk & the Storefront,  elaborado por Kathryn Wheeler, estudiante de maestría en Pratt Institute.

“Los vendedores ambulantes tratan de no vender frente a los negocios que venden productos similares”, dijo Wheeler. “No existe una mala relación entre dueños de negocio y vendedores ambulantes. Es un mito y por el contrario se ayudan”.

“Los que venden comida están afectando a los dueños de negocios”, dijo Ana Moral durante la conferencia de prensa e incomodó a la senadora Ramos. “Luchando, creando poder popular”, gritaban los presentes que abuchearon a Moral, quien trabaja en un negocio de teléfonos celulares de propiedad de su familia.

Bellys Meléndez, propietario de peluquería en la Roosevelt que lleva su nombre.

Copia de la queja que puso Bellys Meléndez contra algunos vendedores ambulantes por hostigamiento.

“Los ambulantes no se llevan bien con los negocios y por eso Make the Road no invitó a dueños de negocios”, dijo Miriam Moral, hermana de Ana. “Hemos tenido que pagar multas de 200 dólares por la basura que dejan en los andenes y a veces nos hostigan”.

Viviam Grullón.

Algunos vendedores ambulantes han insultado a Bellys Meléndez, dueño del salón de belleza Bellys de la 95 y la Roosevelt. Le arrojaron comida y usaron un lenguaje homofóbico para degradarlo. Meléndez pusó la queja en el cuartel 115 de policía. “Pero siguen agrediéndonos, se toman el andén y estacionan sus carros en la calle todo el día, evitando así que los clintes ingresen a nuestro salón. Nos matan el negocio y no entiendo por qué les dan licencias”.

El concejo de la ciudad de Nueva York realiza audiencias esta semana para determinar si le otorgan más licencias a los vendedores ambulantes. Hay una audiencia este viernes.

“Todos los vendedores rentamos el permiso que puede costar entre 20 mil a 25 mil dólares al año”, dijo Irma Lozano, vendedora de frutas y vegetales desde hace ocho años. “Estamos cansados de pagar permisos y exigimos que nos lo den”. Además, las multas para los vendedores ambulantes sin licencia son de $250 a $1,000 dólares.

Miriam Moral.

“Queremos que nos den licencias nuevas para poder trabajar y darle educación a nuestros hijos”, dijo Vivian Grullón, vendedora de joyas frente a la panadería Seba Seba. Grullón lleva 24 años en esa esquina apoyando a su madre, “quien tardó 23 años para que le dieran la licencia”.

“Esperamos que la ciudad considere este informe cuando tome una decisión sobre las licencias”, dijo en la conferencia de prensa Mohamed Attia, codirector del Street Vendor Project (SVP) del Urban Justice Center.  Se refería al proyecto de ley Intro-1116 que será debatido este abril. Fue presentado por los concejales Carlos Menchaca y Margarita Chin y busca aumentar los permisos a vendedores ambulantes en esta ciudad. La ex concejal Melissa Mark-Viverito intentó la aprobación de una ley similar en el 2017 y fue negada.

 

Attia estima que existen alrededor de 20,000 vendedores ambulantes en la ciudad y 12,000 no cuentan con licencia.

Danny Mendoza