20 años después de los ataques terroristas a las Torres Gemelas en el bajo Manhatdtan, el sargento Carlos Nieves no ha logrado borrar esa memoria de su mente. Foto Celia Mendoza Voa

Después de dos décadas y por primera vez de forma pública, el sargento de polícia de Nueva York Carlos Nieves, contó sus recuerdos de uno de los episodios más oscuros de la historia de Estados Unidos: los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Nieves comenzó su carrera con el Departamento de Policía de Nueva York en abril de 1990. Hoy recuerda lo sucedido en la Zona Cero hace 20 años.

“No puedo creer que ya son 20 años. Yo respondí aquí con muchos de mis compañeros. Algunos que fallecieron aquí eran conocidos míos”, dijo a la Voz de América.

Mientras buscaba sobrevivientes entre los escombros de la Torre Norte, la segunda torre colapsó.

“Oímos el trueno y la tierra cómo se movía, nunca miramos para atrás. Nos pusimos a correr y yo creo que en menos de 5 segundos llegamos a la otra esquina”.

Fue la esquina de Liberty Street, donde hoy siguen como en ese día abiertas las puertas del restaurante Burger King, que le sirvió de refugio.

“Me siento muy afortunado de que estoy aquí, porque fueron dos veces que yo creo que llegué muy cerca de fallecer”, recordó.

Esta fue una oportunidad que no tuvieron los que llegaron antes que él a las Torres Gemelas.

“Fueron 343 bomberos que fallecieron, 23 policías del Departamento de  Ciudad de Nueva York y 37 policías del Departamento de Puertos”, recuerda.

En medio de la escena surreal, el sargento Nieves describió su encuentro con uno de los bomberos que llegó en los primeros minutos del ataque.

“Cuando lo toqué, me miró, no dijo nada, y yo le digo a él ¿te puedo ayudar? Y él me respondió y me dijo: ‘Me mandaron al camión, me mandaron al camión’. Él en ese momento estaba sintiendo que estaba supuesto a estar con sus compañeros. El capitán lo mandó al camión a buscar algo y el sobrevivió cuando se cayeron los edificios”.

Veinte años después, lo sucedido aquí en la Zona Cero continúa grabado en la memoria del Sargento Nieves, quien hoy, en este lugar, no solo es un espectador, sino un sobreviviente de la tragedia de aquel 11 de septiembre de 2001. Voa