Alejandro Mayorkas, secretario de seguridad nacional, en El Paso, Texas.

Las autoridades fronterizas de Estados Unidos anunciaron una operación especial para expulsar inmigrantes en El Paso, Texas. El título 42 vence el 11 de mayo y se espera una gran ola de inmigrantes en la frontera.

“Quienes sean una amenaza para la seguridad nacional o la seguridad pública serán retenidos Como hemos dicho repetidamente, las personas que no tengan una base legal para permanecer serán expulsadas”, dijo Troy Miller, comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU (CBP).

Los inmigrantes que pasaban la noche en un campamento improvisado en las afueras de la iglesia Sagrado Corazón, en El Paso, fueron despertados con un documento en donde les indican que deben entregarse a la Migra para ser procesados.

Cientos de migrantes irregulares de países como Venezuela, El Salvador y Colombia se han refugiado  en El Paso, donde esperan con incertidumbre el fin del Título 42, una medida que permitía devolver a México a los solicitantes de asilo debido a la pandemia, que ya terminó.

Las autoridades están en alerta porque se espera que el fin del Título 42 provoque un aumento en las llegadas a la frontera como resultado de la demanda reprimida y la percepción entre los migrantes de que se les permitirá entrar en el país. El gobierno ha dicho que las fronteras no están abiertas.

Alejandro Mayorkas, secretario de seguridad nacional, anunció que en Colombia y Nicaragua habrá oficinas para estudiar, en persona, los casos de quienes deseen ingresar a este país, solicitar parole humanitario, pero no asilo. Mayorkas dijo que las oficinas estarán listas “en unas semanas”.

“Las personas no deben escuchar las mentiras de los contrabandistas y, en su lugar, utilizar vías legales de protección”, insistió el comisionado Miller en el comunicado del CBP.

EL CBP también anunció que en aras de la seguridad fronteriza y para proteger al público que viaja”, reducirán temporalmente los carriles de procesamiento y las operaciones de pasajeros en el punto de entrada del Paso Del Norte, en El Paso, una de las localidades más afectadas por el incremento de llegadas de migrantes a la frontera sur de EEUU en los últimos dos años.

El comunicado oficial insistió en que buscan alternativas para manejar “humanamente la frontera a través de la aplicación de la ley, la disuasión y la diplomacia”.

En preparación para el fin del Título 42, el gobierno del presidente Joe Biden anunció el envío de 1.500 efectivos militares adicionales para aliviar el trabajo de la Patrulla Fronteriza, lo que suma ya 4.000 tropas en la frontera, ocupados de tareas administrativas, indicó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS en inglés).

Además, cientos de agentes de investigación especializados y alguaciles del DHS están siendo retirados de sus tareas cotidianas para ayudar en la gestión de la frontera, según fuentes consultadas por Reuters.

Texas desplegó el lunes una fuerza fronteriza especial para atacar los “puntos calientes” por los que los inmigrantes intenten entrar ilegalmente en Estados Unidos, dijo el gobernador Greg Abbott. VOA