Siete personas han sido detenidas desde el 22 de diciembre en Nueva York por amenazas de muerte a policías y otros enfrentamientos en las protestas raciales que llevan ya tres semanas. La Policía de Nueva York continúa en alerta luego del asesinato a sangre fría de dos de sus agentes y de recibir varias amenazas de muerte.

La policía en Nueva York está en alerta debido a continuas amenazas de muerte.

La policía en Nueva York está en alerta debido a continuas amenazas de muerte.

Las amenazas han dado como resultado la detención de siete personas, una de ellas, Tyrone Melville, de 41 años, quien llamó a la comisaría para decir que él era el autor de la muerte de los agentes Rafael Ramos y Wenjian Liu, y que mataría a más policías.

Otros tres sujetos, entre ellos José Maldonado, de 26 años, también fueron arrestados por escribir en su página de Facebook que estaban dispuestos a salir a la calle y “matar a policías”.

Mientras que Elvin Payamps, de 38 años, fue denunciado por otro ciudadano mientras éste hablaba por teléfono sobre su intención de matar policías. Además de ser detenido, en su casa se encontró una escopeta y una sin pistola, sin permisos.

Las muertes de Eric Garner en Nueva York, en julio, y de Michael Brown, en Ferguson Missouri, el pasado agosto, parecen haber revivido un fuerte sentimiento racial que ha provocado centenares de protestas en las principales ciudades del país, y la preocupación de las autoridades. Voa

Honor a policías asesinados

Autoridades de Nueva York honraron con un minuto de silencio a los dos policías asesinados el sábado en esa ciudad.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, lideró el homenaje a los oficiales Rafael ramos y Wenjian Liu, quienes murieron  a tiros mientras estaban en su patrulla en Brooklyn el sábado.

“No es fácil superar esta perdida. Las familias han estado con ellos durante toda su vida y las apoyaremos por el resto de sus vidas”, dijo el edil previamente al tributo. “El Departamento de Policía tiene una larga y rica historia de apoyar a las familias, de nunca abandonarlas”.

El asesino, Ismaaiyl Brinsley, se suicidó tras perpetrar el crimen en una estación del metro.

Asimismo, se informó que Ramos, de origen portorriqueño, estaba a punto de convertirse en capellán voluntario y ofrecía ayuda espiritual a su comunidad.

Cercanos a Ramos informaron que tras retirarse de la policía, el oficial quería dedicarse a ser capellán a tiempo completo. Ramos tenía una esposa, también portorriqueña, y un hijo de 13 años. Voa