Jessica Ramos tomando juramento ante la senadora Andrea Stewart-Cousins y su madre Melfy Londoño. Fotos Javier Castaño

“Estamos aquí celebrando un movimiento a nivel nacional para empoderar a las comunidades y reconociendo la diversidad de nuestra población”, dijo Jessica Ramos, senadora del distrito 13 de Queens que comprende vecindarios como Corona, Jackson Heights, Woodside y Astoria.

La senadora demócrata fue electa el año pasado y el viernes de esta semana tomó juramento ante la comunidad y un nutrido grupo de políticos. Fue notoria la ausencia de su esposo e hijos durante la juramentación a cargo de Andrea Stewart-Cousins, líder de la mayoría en el senado de Nueva York.

“Jessica representa la esencia de nuestro partido y su pasión es el servicio”, dijo la senadora demócrata Stewart-Cousins.

Entre los políticos se hallaba el presidente del concejo de la ciudad de Nueva York, Corey Johnson, quien dijo: “Estoy orgulloso de Jessica porque representa una nueva generación de políticos y porque es madre, defiende a los soñadores, a los inquilinos, a los indocumentados y a la comunidad LGBT”.

El equipo de trabajo de la senadora Jessica Ramos en la tarima de Elmcor.

También estaban el contralor Scott Stringer, el asambleísta Michael DenDekker y el senador estatal Michael Gianaris.

El concejal Francisco Moya, como de costumbre, tampoco asistió a este evento de la comunidad en su distrito. La jueza Carmen Velásquez, la bibliotecaria Vilma Daza, el CEO del Hospital Elmhurst, Israel Rocha y activistas de varias organizaciones como Make the Road New York (MRNY) también asistieron a la celebración del triunfo de la senadora Ramos, quien no mencionó en su discurso a José Peralta, el senador que derrotó en las urnas y quien murió de leucemia.

“Este evento estuvo muy bueno, al igual que su discurso y creo que la senadora Ramos luchará para pasar proyectos de ley que son importantes para la comunidad”, dijo Andrea Lewis, residente de Corona.

Felipe Idrovo, de MRNY no quedó muy convencido con el discurso de la senadora Ramos. “Fue emotivo y corto y le faltaron puntos concretos para impulsar a la comunidad”, dijo Idrovo.

“Todo estuvo súper-bien y ojalá los demócratas se organicen para empujar una buena agenda a nivel estatal”, dijo la asesora política María Castro.

“Estamos muy orgullosos de Jessica porque es inteligente y ha trabajado por la comunidad”, dijo Leila Bermúdez, directora de los programas juveniles de la organización Elmcor, donde se realizó el evento. “Jessica es un ejemplo para cualquier inmigrante que quiera aspirar a mejorar su vida”.

Bermúdez habló al lado de una mesa en donde se servían elotes con mayonesa, queso y chile bien picante. Los platos de comida latina y las sodas que repartieron al final de la ceremonia no contribuían necesariamente a la dieta o la variedad gastronómica de Queens. La torta tenía el nombre de la nueva senadora en letras azules.

Hubo música variada y el senador federal Chuck Schumer, quien llegó tarde porque estaba en Washington con el tema del cierre del gobierno, bailó salsa con la senadora Ramos. “Hoy es un gran día para Estados Unidos por la apertura del gobierno y la posesión de Jessica ante la comunidad”, dijo el senador Schumer. “Lo mejor está por venir porque esta nueva generación no representa los intereses especiales”.

El senador Chuck Schumer dirigiéndose a los asistentes.

La senadora Ramos también presentó a su personal, quienes posaron con orgullo para el público y los fotógrafos. Durante el evento se identificó a la senadora Ramos como una persona pasional, trabajadora, representante de la clase trabajadora, la voz de los desposeídos y una líder a nivel estatal “con una personalidad recia e impositiva”.

Foto histórica de las cuatro políticas de origen colombiano electas el año pasado y quienes asistieron a este evento en Corona. Desde la izquierda, asambleísta Nathalia Fernández, senadoras Jessica Ramos y Julia Salazar, y asambleísta Catalina Cruz. Foto Javier Casraño

Javier Castaño