Por Gissell Calvo.

Las personas ahora cocinan menos y ordenan más alimentos por Internet. De acuerdo al Departamento del Trabajo de Estados Unidos, menos del 60% de las comidas que se consumen en casa se preparan en casa. Y aumentan las aplicaciones en dispositivos móviles para pedir alimentos.

Según una encuesta de Reuters, más del 30% de los consumidores del país han dicho que no planean salir de sus casas para ir a comer a restaurantes con la frecuencia que solían hacerlo, y de ellos el 13% dijo que van a ordenar más comida.

La pandemia ha incrementado este servicio y hay miles de latinos que se dedican a este oficio para sobrevivir. Para noviembre del 2020 el sector de comercio, transporte y servicios públicos, en el que se incluye la industria de los ‘deliveries’, fue uno de los que agregó mayor cantidad de puestos de trabajo (5.400).

Juan José Rada, quien llegó a esta nación en búsqueda de un mejor futuro para su familia, hace deliveries de manera informal en su moto. “Este trabajo es muy duro por todo, el frío, el agua, el tráfico es impresionante y las personas que muchas veces no nos tratan bien. En fin, hay que tener mucha paciencia”, dijo Rada. “Yo hago esto porque me toca, pero a veces me pongo triste porque estoy lejos de mi esposa y mis dos hijas”.

Rada dijo que además recibe llamadas en su número de teléfono para realizar entregas de todo tipo en diversos lugares de la ciudad, cumpliendo con las normas de tránsito para evitar multas. “Cuando alguien necesita mi servicio me llama a mi número telefónico, yo voy y traigo lo que necesiten. Tengo las gafas, el casco y los documentos de la moto al día, porque cualquier gasto me toca pagarlo a mí y yo estoy acá solo”.

También dijo que puede ganar entre 30 a 40 dólares por día laboral, trabajando los siete días de la semana y realizando diferentes tipos de mandados. “Me toca rebuscarme la plata así como puedo. Yo no trabajo con aplicación y los que hacemos esto no tenemos algo fijo, así que lo que recibimos por el delivery cambia mucho y toca trabajar duro. Lo que me gano muchas veces no me alcanza para comer”.

Una situación diferente es la de Felipe Coral quien trabaja con una aplicación para recoger pasajeros desde que inició la pandemia. “Yo me dedico a esto en mi carro y soy fiel a la aplicación porque me ha ido muy bien. No es un trabajo fácil pero se puede obtener buen dinero si se tiene constancia”, dijo Coral.

Felipe Coral recorre la ciudad de Nueva York en busca de pasajeros. Foto Gissell Calvo

Su día empieza a las 8 de la mañana, inicia sesión en la aplicación y empieza su recorrido en el carro. Uno de los principales requisitos de la plataforma es contar con las medidas de bioseguridad como el uso de la mascarilla y desinfección del vehículo.

Para cada entrega debe buscar un lugar para estacionar y cumplir con los tiempos establecidos para ganar el dinero que según él, puede ser muy variable, aunque ha logrado ganar hasta 300 dólares por día, trabajando 12 horas diarias.

“Acá de pronto hay algo de dinero y comodidades pero son muchas horas en las que hay que trabajar. Como dicen por ahí: el sueño americano es andar con sueño”, dijo Coral.

Coral además dijo que sueña con poder emprender una empresa y ser independiente: “Quiero apuntarle a la independencia. Ser empresario y montar negocios aquí y en Colombia porque extraño a mi familia y la soledad no es fácil”.

Estos inmigrantes latinos están ayudando a la recuperación económica de esta ciudad y nación. Son trabajadores esenciales que no reciben ayuda del gobierno y arriesgas sus vidas todos los días.

Portada de enero del 2021 del periódico QueensLatino. Diseño Ana Luisa Castaño

VACUNACION

La ciudad de Nueva York está vacunando a las personas mayores de 65 años y quienes viven en refugios. Desde hace varias semanas están vacunando a personal de hospitales y clínica y maestro. El alcalde Bill de Blasio quiere que el estado autorice la vacunación de empleados de bodegas y quienes realizan entregas de comida a domicilio, en moto, bicicleta o a pie. Es decir, personas que tienen que atender a clientes cara a cara.

La senadora estatal Jessica Ramos también envió una carta al gobernador Andrew Cuomo para que vacune a quienes “han trabajado repartiendo comida para que nosotros podamos comer en nuestros hogares”.

Para vacunar a un ritmo más acelerado, la ciudad de Nueva York urilizará el Citi Field, estadio del equipo de béisbol de Los Mets. Allí se vacunarán entre 5,000ny 7,000 personas por día.