El RAV4 TRD Off-Road es algo costoso, aunque satisface. Foto cortesía

Por Roger Rivero

Si en algún momento le ha “puesto un ojo” a uno de los utilitarios más exitosos de Toyota, créame que no está solo. El RAV4 es uno de los modelos más exitosos del fabricante. En Estados Unidos la Toyota vendió 448,071 RAV4 el año pasado.

Y este año agrega la RAV4 TRD Off-Road, que probamos y estamos satisfechos. Fue completamente rediseñado con neumáticos todo terreno, guardabarros moderadamente más anchos, rieles elevados en el techo y un trabajo de pintura que le otorgan una elegancia no superada por otro rival. El interior enfatiza la función sobre la forma. Los asientos gozan de excelente soporte y sujeción lateral. Tapetes de goma contra agua y lodo.

En cuanto a la conducción no hay diferencias con la versión regular del RAV4. Con la plataforma TNGA agregó mayor compostura en la carretera, una dirección más precisa y suspensión mejorada. El motor de 4 cilindros y 2.5L es más que adecuado para la tarea que se le asigna. Con sus 203 caballos de potencia no mostró evidencias de falta de potencia.

La economía de combustible es encomiable, pero no la mejor de su segmento. El 2020 RAV4 rinde 27 millas por galón en manejo combinado (8.71 litros cada 100km) aunque en mi prueba quedó algo por debajo de este número, quizás por el uso continuado de manejo en modo Sport.

La diferencia de precio entre un RAV4 regular y esta versión TRD Off-Road no es poca. Su precio de base: $35,180 y el que probamos $42,507 dólares, una cifra que hará pensar al comprador.

Roger Rivero es periodista independiente, miembro de NAHJ Y NWAPA. Más sobre autos en: www.automotriz.TV