La doctora Mónica Trujillo estudió las aguas del Newtown Creek y el COVID-19. Fotos cortesía

Por Javier Castaño. — 

“Una sociedad excelente no es la que promueve a los estudiantes excepcionales, sino a todos por igual”, dijo la doctora Mónica Trujillo, microbióloga del Queensborough Community College que se especializa en el estudio de bacterias. “Necesitamos que los estudiantes latinos se conviertan en científicos porque el acceso es muy limitado para las minorías”.

Nació en Uruguay, llegó a San Francisco, California, con su esposo y tres hijos para obtener un doctorado. Trabajó en la Universidad de Cornell y en varias farmacéuticas en biotecnología.

La doctora Trujillo es conocida por estudiar las aguas negras o residuales en la ciudad de Nueva York en donde se combinan las aguas de lluvia con las del baño. Durante la pandemia se enfocó en estudiar estas aguas y la presencia del COVID-19. De esta manera atrajo la atención nacional.

“Todo científico debe de buscar preguntas y resolverlas, aunque no es fácil hacerlo en los precarios laboratorios de los colleges porque no hay dinero para investigar y son muchas horas de trabajo”, dijo la doctora Trujillo. “Además, nuestros estudiantes jóvenes latinos prefieren estudiar otras profesiones, como enfermería o medicina, desconociendo que la biología puede ser una profesión gratificante y muy bien remunerada”.

La investigación sobre el COVID de la doctora Trujillo se debió a que el Departamento de Protección Ambiental de esta ciudad (DEP) permitió el acceso a 14 plantas de descontaminación de bacterias. Se concentró en el Newtown Creek, el riachuelo que separa a Queens de Brooklyn y contó con el apoyo de varios estudiantes.

“Estamos combatiendo los estereotipos sociales para que nuestra juventud latina vea la educación y la investigación como el camino al éxito social y económico. Y debemos reconocer que nuestros estudiantes no finalizan la secundaria bien preparados, pocos terminan los dos años de college y sólo un 5 por ciento se gradúa de los cuatro años universitarios… Poquísimos”, añadió la doctora Trujillo haciendo énfasis en la última palabra.

Un millón de dólares acaban de recibir tres colleges de CUNY, incluyendo a Queensborough, con el fin de atraer estudiantes de las minorías a la ciencia. El dinero proviene del Hispanic Serving Institutions y del National Science Foundation para implementar el Programa Educativo y Entrenamiento de Estudiantes de Epidemiología en Aguas Residuales.

“Con este dinero empezaremos con cursos básicos, más allá de los libros, con experimentos para incentivar a los estudiantes latinos a que terminen una carrera científica como la biología que al final es muy bien remunerada”, concluyó la doctora Trujillo.