Portada de la edición de abril del periódico QueensLatino.

Por Javier Castaño

El estado de Nueva York aprobó el presupuesto para el año 2022 que asciende a $212 mil millones. Aumenta los impuestos de los ricos y asigna $2.1 mil millones para recompensar a los trabajadores excluidos, aquellos sin seguro de desempleo e indocumentados. Este dinero se usará para pagar la renta y habrá presupuesto para mantener la distribución de comida.

El Fondo para Trabajadores Excluidos ($2.1 millones) es el primero en esta nación para auxiliar a los trabajadores excluidos del paquete económico a nivel federal. Fue presentado e impulsado por la senadora Jessica Ramos y la asambleísta Carmen de la Rosa. Contó además con la participación de más de 200 organizaciones comunitarias a nivel estatal.

Senadora Jessica Ramos.

“Esta nación se ha construido con el sudor de los indocumentados y fueron los trabajadores esenciales los que mantuvieron el país funcionando durante la pandemia”, dijo la senadora Ramos, quien representa a Queens. “Espero que otros estados hagan lo mismo”.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, llegó a un arreglo con los legisladores y firmará este presupuesto.

La asambleísta de la Rosa dijo: “Por fin las comunidades inmigrantes sentirán alivio después de un año de ser excluidos. Ya era hora de poner a la gente primero en el historial de austeridad e invertir en el futuro”.

Son elegibles las personas que vivían en el estado de Nueva York antes del 27 de septiembre del 2020, quienes no son elegibles para recibir desempleo y sufrieron total o parcialmente por la pandemia Coronavirus.

Los trabajadores excluidos pueden recibir $15.000 si presentaron sus impuestos del 2018 y 2019 o 2020 con una identificación válida. Si pueden mostrar documentación, como extractos bancarios, carta del empleador o comprobantes de sueldo, que trabajaron al menos seis semanas en los seis meses anteriores a la solicitud de desempleo. Y si proveen documentación suministrada por el Comisionado de Empleo.

Otros trabajadores excluidos pueden recibir $3.200 si no pueden solicitar los $15.000, y están en capacidad de demostrar que desempeñaron algún tipo de trabajo determinado por el Comisionado de Empleo.

“La aprobación de este dinero significa la oportunidad para que nuestra comunidad sobreviva y devolverle su sacrificio social y humanitario durante esta pandemia”, dijo la asambleísta Catalina Cruz desde Albany el martes en la noche.

El dinero para la renta se pagará a los dueños de la propiedad. Las oficinas del procurador y contralor estatal investigarán los posibles casos de fraude y penalizarán a los infractores.

El presupuesto de 212 mil millones de dólares incluye: $2.1 billones para trabajadores excluidos. $2.4 billones para pagar la renta y asitir a los propietarios. $2.4 billones para atención de menores. $1 billón para recuperar los pequeños negocios. Y $29.5 billones para las escuelas públicas.

PRESION CON HUELGA DE HAMBRE

Desde el martes 16 de marzo se declararon en huelga de hambre. Sólo bebían agua de coco y Gatorade. Fueron 17 trabajadores esenciales excluidos que decidieron no comer más hasta que el estado de NY los incluyera en su presupuesto. Tuvieron éxito.

“Queremos que el presupuesto estatal incluya mil millones para más de 300.000 familias del estado que deben la renta, enfrentan desalojo y miseria”, dijo Claudio Felipe Idrovo, quien estuvo aguantando hambre desde el comienzo en la Iglesia Judson Memorial Church, ubicada al sur de Washington Square Park, en el bajo Manhattan.

Idrovo es el típico trabajador esencial latino que está siendo afectado por el Coronavirus y abandonado por el estado. La empresa de distribución de alimentos para la cual trabajaba, cerró el 17 de marzo del 2020. Se enfermó de Coronavirus al igual que su hermano Prieto, quien murió por la pandemia. Pagaba $1.500 por un apartamento en Woodside, Queens, hasta que no aguantó más el acoso del propietario.

La iglesia The Rock Church le dio albergue porque comenzó a sufrir de depresión. Sus ahorros se esfumaron y ni siquiera pudo seguir enviando dinero a sus hijos en Ecuador.

“Lo más difícil de todo esto es el deterioro de la salud, el daño de los órganos internos que puede producirse por aguantar hambre”, dijo Idrovo, quien ha perdido 10 libras de peso.

Esta huelga de hambre tuvo el apoyo de Comunidades de Nueva York por el Cambio (NYCC) y Make the Road New York (MRNY). Idrovo es miembro del comité de vivienda y de la Junta Directiva de MRNY. Las otras tres personas que estuvieron en huelga de hambre desde el 16 de marzo fueron Ruby Gómez, Ana Ramírez y Glenn Cantave, de origen haitiano.

Entre las personas que estuvieron en huelga de hambre hubo representantes de otras organizaciones como el Proyecto de Trabajadores Ambulantes y Casa de El Bronx.

Varios políticos expresaron su solidaridad con estos latinos en huelga de hambre, como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez. El contralor de Nueva York y candidato a la alcaldía, Scott Stringer, los ha visitado en la iglesia.

Sixta León y Santa Arias participaron en la huelga de hambre en la iglesia Judson Memorial Church. Foto Javier Castaño

Santa Arias tiene 10 años viviendo en Nueva York y se unió al grupo por varios días. Es residente legal y se dedicaba a limpiar casas hasta que llegó la pandemia.

No trabaja desde el 30 de marzo del año pasado, recibe seguro de desempleo de $159 a la semana, pero no le alcanza para pagar los $1.725 semanales de renta. Vive con su hijo Wanderson, quien tampoco tiene trabajo. “Tenemos fe en Dios que nos van a aprobar este dinero para pagar la renta y otros gastos”, dijo Arias. “El gobernador Cuomo es responsable de nuestra salud y el mundo lo está mirando”.

Sixta León lleva 34 años viviendo en esta ciudad y también se unió a la huelga de hambre. “Debemos cuatro meses de renta, 1.200 dólares mensuales, y no tenemos trabajo”, dijo León, quien vive en un apartamento de Brooklyn con su esposo Miguel Estrella y su hijo Higinio López.

“Oramos dos veces al día, a veces jugamos dominó, cartas, pintamos camisetas o contamos chistes para entretenernos”, dijo León en el sótano de la iglesia Judson Memorial Church.

“He pagado impuestos durante 24 años y no es justo que no recibamos ayuda el gobierno, al menos alguito”, concluyó León.