Melinda Katz, presidenta del condado de Queens. Foto Javier Castaño

“Quitarle a los inmigrantes la posibilidad de convertirse en ciudadanos por haber recibido asistencia pública es un acto inmoral y viciado que perjudica a muchas familias y a más de 68,000 niños que viven en este condado”, dijo Melinda Katz, presidenta de Queens. Más de 30 periodistas locales acudieron a la cita con la presidenta katz antes de su discurso sobre la situación de Queens programado para este viernes en LaGuardia Community College.

Llegó tarde a la convocatoria porque estaba apoyando a varios empleados federales que no han recibido su sueldo debido al  cierre del gobierno. “No tienen con qué pagar su renta, comida y otros gastos de sus hogares y es algo inaceptable”, dijo la presidenta Katz.

También habló del peligro que implica la pregunta de ciudadanía en el Censo del 2020, aunque dijo que todas las personas, sin importar si tienen documentos o no, deben de llenar la planilla porque “el Censo determina muchas cosas para la comunidad, como los recursos económicos y el poder político”.

La presidenta Katz añadió que las escuelas públicas del condado de Queens son las más sobrepobladas de la ciudad de Nueva York y al mismo tiempo son las que invierten más dinero en los estudiantes. “Los alumnos se están sintiendo exprimidos y por eso necesitamos más recursos para construir más escuelas”.

La presidenta katz es candidata a convertirse en la fiscal de Queens, una vez Richard Bronw abandone el puesto en pocas semanas, pero se negó a hablar del tema.

Se refirió con orgullo del ‘boom’ de la construcción y del aumento de ferris que navegan el East River para movilizar gente. Se refirió a la renovación del aeropuerto LaGuardia y a los planes de construcción en Willets Point, “donde hay muchas posibilidades para construir vivienda asequible y hasta un estadio de fútbol”, dijo la presidenta Katz.

Representantes de la prensa local que acudieron al llamado de la presidenta Katz. Foto Javier Castaño

“Queens también se está convirtiendo en un gran destino turístico debido a la gran cantidad de trabajos que está generando”, dijo la presidenta Katz. “Por eso desde hace dos años comenzamos a luchar para que Amazon tuviera su sede en Long Island City. Necesitamos diversificar nuestra economía para beneficiar a nuestras familias. La gente puede capacitarse para trabajar con esta empresa, aunque aún hay varias preguntas por resolver, como cuánto dinero está donando Amazon y cuál será su relación con los sindicatos”.

Javier Castaño