Esta semana en el estadio Monumental de Núñez en Buenos Aires, Argentina, esta vez  el millonario fue River Plate que le ganó a Tigres de México por 3 a 0, consagrándose campeón de la Copa Bridgestone Libertadores de América.  Tigres le devolvió la gentileza de la Concacaf hacia Conmebol.

Es de imaginar el tremendo lío que se hubiera armado si el ganador hubiese sido el equipo mexicano. Otra barrabasada mas de los “señores” dueños de la pelota. Tigres de haber ganado el torneo no hubiese podido disputar el Mundial de Clubes pues como es sabido no pueden participar dos equipos de la misma confederación. Entonces, ¿para qué juegan la Copa Libertadores? Pues para que los “zares de las sombras” se llenen los bolsillos de plata.

Uno de los tres goles de River contra Tigres en Argentina.

Uno de los tres goles de River contra Tigres en Argentina.

Sospechosamente los Tigres la noche del miércoles parecían gatitos mimosos por que fueron un equipo sin ideas, propuestas o ataques ante un River que fue para adelante con más ganas y lucha que fútbol. La próxima edición de la Copa Libertadores (veremos quién será el nuevo patrocinador) recibirá a dos nuevos “invitados” que de antemano saben que no podrán ganar el torneo más importante (por la calidad de futbol) a nivel continental de clubes.

Estos foráneos surgen a través de la disputa de un mini torneo (redituable por cierto), denominado pre-libertadores y en donde participan por merito los mejores de la Confederación Norte, y por supuesto, en los tramos finales, los que más plata pongan se acreditarán el boleto a la zona de grupos.

Así las cosas, River, legítimo campeón; la TV mexicana con las arcas llenas y un patrocinador que tiene más relación con el automovilismo que con la pelota, feliz de haber patrocinado un torneo que les dejó millonarias ganancias, sin repartir ni un solo centavo para las inferiores de los clubes que son en definitiva los más necesitados. Ya sabemos que a estos corruptos no les interesa el bienestar de la gente de escasos recursos. Ni siquiera en su ambición reconocen que desde los semilleros se fomenta el combustible que alimenta a la maquina de hacer plata.