Fabián Penagos en el tren de Nueva York. Foto Luz Karine Vargas

Luz Karine Vargas

Fabian Penagos llegó a los Estados Unidos hace 10 años, lleno de muchos sueños y metas como miles de inmigrantes que pretenden residir permanentemente en este país. Con 24 años de edad se vino a enfrente a la potencia mundial absolutamente solo. “Es en esos momentos en donde la soledad es la mejor compañía para enfocarse”, dijo Penagos.

“Cuando se viene por primera vez a este país, se llega con una perspectiva que poco a poco la sociedad va derrumbando”, dijo Penagos, quien era de esos jóvenes que al colocar un pie en la calle se quedaba más y más maravillado con la belleza de la ciudad de Nueva York. Pero cada paso que daba lo daba con más fuerza.

Penagos dijo que empezar de cero en un lugar donde no sabes cómo funciona el sistema, no conoce a alguien para que lo guie y tampoco maneja el idioma, “es algo realmente abrumador, pero todo es de encajar”.  La vida en muchas ocasiones  coloca retos y Penagos estaba completamente seguro que podría superarlos con éxito.

“Llegue por primera vez a Las Vegas a trabajar vendiendo partes de bicicletas y con el transcurrir de los años mis oficios laborales han cambiado de forma drástica. He sido jardinero, cocinero, constructor, vendedor, mesero y limpiador entre muchas otras cosas más. Todo lo que se aprende en esta vida es ganancia”, dijo Penagos.

No se arrepiente de sus decisiones porque gracias a todas sus experiencias, ya sean buenos o malos, ha aprendido.

En cuanto a los pasatiempos, Penagos ama el arte, el teatro, la lectura y la política. “Yo llegué en la época donde Obama dirigía el país, la economía estaba más democratizada, la igualdad, aunque no era en su totalidad, se trataba de practicar y yo como latino me sentía más respaldado. Su slogan de ‘no al racismo’ no se quedaba en palabras sino que lo convirtió en hechos y eso era evidente”.

“Trump transmite un mensaje de fascismo y ambición, demuestra el desprecio contra todos los que no pertenecemos a su raza, excluyendo a los latinos de muchos ámbitos sociales y aunque no lo reconozda, es nefasto para la economía, sin permitir el avance y desarrollo del país”, añade Penagos refiriéndose al actual presidente de los Estados Unidos.

Según un reciente informe publicado por el Centro de Investigación Pew, más de 23 millones de inmigrantes naturalizados en Estados Unidos son elegibles para votar.

Con su entusiasmo por la política, Pengos concluye diciendo: “Este año las elecciones serán diferentes debido a la pandemia, pero tengo la esperanza que el país decida por el cambio hacia la igualdad. Necesitamos un demócrata que guie a Estados Unidos hacia una transición de libertad porque las manos de los inmigrantes son el motor de este país”.