Adrián Gutiérrez trabajando en construcción. Foto Luz Karine Vargas

Por Luz Karine Vargas  — 

En el año 1997 Estados Unidos trataba de salir de una crisis social y Adrián Gutiérrez llegaba desde México para construir una nueva vida.

Su primera parada fue en Houston. Mi hermano me recibió en su hogar y fue quien me apoyó en este país”, dijo Gutiérrez, quien aún conserva un gran agradecimiento con su hermano.

Mi primer trabajo en este país fue en el campo, recuerdo que era buscando fruta y déjeme decirle que el trabajo en el exterior no es fácil”, comenta Gutiérrez sobre su primer empleo en esta nación.

Antes de entrar al mundo de la construcción, Gutiérrez ejerció en otra labor. Trabajé en limpieza y no estuvo mal, pero no sentía que fuera el empleo adecuado para mí”, dijo Gutiérrez, quien rápidamente decidió cambiar de trabajo.

La primera vez que llegué a New York fue el 5 de mayo del 2000, ese mismo día llegando del aeropuerto, me llevaron a trabajar en la Roosevelt”, recuerda Gutiérrez. Ese día conoció la zona en donde pasan los contratistas recogiendo gente.

El área de la construcción en la que se desempeñaba Gutiérrez inicialmente fue la carpintería, pero con el transcurso de los años ha cambiado. Con el paso de los años he aprendido un poco de cada área, ahora puedo decir que lo que sea que me pongan, lo hago”, dijo Gutiérrez orgulloso.

Yo solo hice mi curso de OSHA, de resto todo lo aprendí viendo a los demás como hacían las cosas, nadie me enseñó”, añadió Gutiérrez. En esta profesión se ha relacionado con personas buenas y malas y de todas ha aprendido algo.

Elegí la construcción como profesión porque es el trabajo que desempeñaban los amigos con los que llegué a Nueva York”, dijo Gutiérrez. Esas amistades lo recomendaban y lo ayudaban a conseguir empleos en la construcción.

En este país Gutiérrez conoció a su actual esposa y tuvieron varios hijos. Dijo que lo que más le gusta de este país es que ofrece seguridad para su familia, quienes son lo más importante en su vida, Cuando habla de su familia siempre lo hace con alegría.

En la pandemia no me vi afectado, descansé dos meses, pero continué con mi trabajo fijo, sin ningún contratiempo”, dijo Gutiérrez, quien ya se aplicó la vacuna de Johnson & Johnson.

Gutiérrez es un hombre amable, carismático y dijo que es totalmente feliz en su profesión. 20 años después y no me arrepiento de mi profesión, no la cambiaría por nada. Uno llega a este país pensando que todo será más fácil y es al contrario, así que disfruten su empleo”, termina diciendo Gutiérrez con una sonrisa.