El alcalde de Nueva York, Eric Adams, en el nuevo Centro de Navegación para Quienes Buscan Asilo Político y acompañado de políticos electos, incluyendo a la asambleísta Jenifer Rajkumar, de traje rojo. Foto cortesía

 Desde mayo, más de 11 mil inmigrantes han ingresado a la ciudad de Nueva York en busca de asilo político. La gran mayoría está llegando en los 3 o 4 buses diarios que provienen de Texas, enviados por su gobernador Greg Abbott. La administración del alcalde Eric Adams les ofrece servicios sociales y un refugio en donde dormir.

“Si alguien considera que mi administración no sabe enfrentar esta crisis es porque vive debajo de una roca”, dijo el alcalde Adams para enfrentar a sus críticos. “Es un esfuerzo coordinado de las organizaciones sin ánimo de lucro, políticos electos, mi equipo de educación y los encargados de servicios humanos”.

Por ley, la ciudad de Nueva York debe ofrecer refugio a cualquier persona que lo necesite. Sus críticos afirman que en los refugios han rechazado a familias que necesitan dormir, en especial venezolanos y centroamericanos. De los 11 mil inmigrantes, más de 8 mil siguen viviendo en refugios de la ciudad que se ha visto obligada a abrir 23 refugios de emergencia adiciones para enfrentar la crisis.

El alcalde Adams asistió este jueves a la inauguración del Centro de Navegación para Quienes Buscan Asilo Político, localizado en el 520 West de la calle 49 de Manhattan. Es un centro de la Cruz Roja que es administrado por Caridades Católicas de Nueva York.

En este centro los inmigrantes pueden solicitar la identificación de la ciudad de Nueva York (IDNYC), reciben comida y zapatos nuevos e información sobre los servicios sociales que están disponibles para todos los inmigrantes.

La MTA también está disponiendo de buses para transportar a los inmigrantes a los albergues de la ciudad de Nueva York.

El alcalde estuvo esta semana en Washington y cuando fue entrevistado por el National Press Club dijo que lo mejor es darle permiso de trabajo a los inmigrantes que están solicitando asilo político. “No tienen por qué esperar seis meses para recibir el permiso de trabajo después de solicitar el asilo”, dijo el alcalde Adams.

“Todo inmigrante que pise este país debe ser tratado con dignidad y respeto y con un poco de ayuda contribuye a esta nación”, dijo la asambleísta Jenifer Rajkumar, cuyos padres llegaron de India con una maleta y 300 dólares. “Si incrementamos el número de refugiados en 10 por ciento, nuestra economía crece en 1.4 mil millones de dólares”.

Siguiendo la estrategia política del gobernador Abbott, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, envió el miércoles de esta semana dos aviones a la isla Martha’s Vineyard en Massachusetts. La idea de estos dos gobernadores republicanos es criticar la manera como la administración del presidente Joe Biden está manejado la crisis migratoria.

De Texas también han salido buses al estado de Illinois con más de 500 inmigrantes. Su gobernador, JB Pritzker, emitió una proclama de desastre con el fin de agilizar el dinero y los recursos para quinees están buscando asilo político.

Inmigrantes es Texas abordando buses que los traerán a Nueva York.

Inmigrantes son recibidos en Manhattan para ofrecerles servicios y refigio.

Doce inmigrantes arribaron este miércoles al Aeropuerto O’Hare de Chicago y fueron llevados a un cuartel de policía. Luego la ciudad les proveyó refugio y servicios para evitar la crisis. El gobernador Pritzker también está solicitando la intervención de la Guardia Nacional para ayudar a lidiar con los inmigrantes que llegan en buses desde Texas.

“Las autoridades de Texas no nos dicen cuántos inmigrantes envían en los buses, cuántos son adultos o menores, nada”, dijo el gobernador Pritzker.

El Comité Nacional Republicano dijo en un comunicado que luego de apoyar por años al presidente Joe Biden y a la vicepresidenta Kamala Harris, el alcalde de Chicago, Lori Lightfoot y el gobernador Pritzker “están llorando porque están siendo forzados a lidiar con los problemas de inmigración que crearon en los estados del sur”.

A nivel federal, un grupo de congresistas, incluyendo a Adriano Espaillat de Nueva York, está proponiendo que el Congreso otorgue $50 millones para ayudar a quienes buscan asilo político y aliviar esta crisis ocasionada por el reciente desplazamiento de inmigrantes.