
La nueva pirámide de alimentos que se recomienda en los Estados Unidos. Arriba están los más recomendados.
Las nuevas pautas nutricionales de Estados Unidos enfatizan más las proteínas que los cereales. El gobierno publicó un gráfico que sitúa a la carne, los lácteos y las grasas saludables en el mismo nivel que las verduras y las frutas.
Los granos integrales ricos en fibra como la avena están en la parte inferior.
Esta nueva pirámide alimenticia busca que la gente deje de comer cualquier tipo de comida procesada que venga en cajas, paquetes o enlatados. Hay que evitar el sodio (sal) y los azúcares. Además, que la gente haga más ejercicio, tome más agua y duerma bien. El ejercicio quema las proteínas.
El consumo de alcohol tampoco es recomendable, ni siquiera en pocas cantidades, aunque reconoce que estimula las relaciones sociales y la integración comunitaria que son tan vitales para el bienestar físico y mental.
La reacción de nutricionistas y defensores de la salud pública fue dispar: el consejo de reducir el azúcar y los alimentos procesados fue recibido de forma positiva, pero el énfasis en la proteína animal y los lácteos enteros fue “contradictorio”.
“Me pareció todo confuso, contradictorio, ideológico y muy retro”, dijo Marion Nestle, profesora emérita de nutrición de la Universidad de Nueva York.
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr, prometió que las nuevas pautas “revolucionarán” los hábitos alimentarios de Estados Unidos.
Nestle dijo que desaconsejar los alimentos altamente procesados era una “recomendación muy sólida”, y añadió que la apoya de “todo corazón”.
Pero también calificó las nuevas directrices como una victoria para las industrias cárnica y láctea.
Peter Lurie, presidente del Centro para la Ciencia en el Interés Público, dijo en un comunicado que el énfasis en la proteína animal, los lácteos enteros y la mantequilla era “perjudicial”, y “socava (…) los consejos basados en la ciencia”.
Datos federales muestran que los alimentos ultraprocesados -incluidos los productos horneados, dulces envasados, los snacks salados y los refrescos- representan alrededor del 55% de las calorías en la dieta promedio de los estadounidenses.
