
Alina Moran en el pasillo principal del Hospital Elmhurst de Queens. Fotos Javier Castaño
Por Javier Castaño. —
Cuando le preguntamos sobre lo que más necesita el Hospital Elmhurst de Queens, Alina Morán, su nueva directora ejecutiva (CEO), no dudó en responder: “Más espacio para modernizarnos, inclusive en los alrededores del hospital, y fortalecer nuestro equipo de empleados”.
Es una respuesta de alguien con experiencia y conocimiento del sistema hospitalario de la ciudad de Nueva York. Además, posee los títulos universitarios para avanzar en la sociedad como madre latina. A nivel educativo, Morán obtuvo una licenciatura en ingeniería mecánica en Brown University, y una maestría en administración pública en el Baruch College.
¿Cómo se complementan estas dos áreas tan diversas del conocimiento?, le preguntamos. “Mi amor por las matemáticas y la ciencia me ayudan a resolver problemas como el flujo de pacientes en un hospital, la infraestructura adecuada y la mecánica necesaria para mejorar la calidad en la atención médica”, dijo Morán. “Es un proceso constante que incluye hacer preguntas y resolver problemas”.
Morán nació en el Metropolitan Hospital de Manhattan. Se crio en El Barrio y estudió secundaria en una escuela católica de El Bronx. Es casada y tiene dos hijos de 18 y 19 años. Por cuatro años se desempeñó como CEO del hospital en donde nació. Allí mejoró la experiencia de los pacientes y redujo la espera de atención, además de motivar al personal a ser más proactivo. En el NYC Health + Hospitals/Elmhurst ocupó el cargo de jefa financiera, manejando un flujo de 30 millones de dólares e implementando el sistema Epic de salud electrónico.
También trabajó en el Bellevue Hospital de Manhattan como jefa de finanzas y asistente de la vicepresidencia en el Manejo de Salud. Antes de regresar al Hospital Elmhurst como directora, Morán fue CEO del Centro Médico de California durante la pandemia del COVID-19, invirtiendo 125 millones de dólares en comunidades minoritarias y olvidadas por el sistema. Su trabajo en beneficio de la salud de los desamparados obtuvo reconocimiento nacional.
El activismo cívico que desarrolló durante sus estudios en el estado de Rhode Island, también le sirve para enfrentar los desafíos como CEO del Hospital Elmhurst de Queens que posee 545 camas, más de 6.000 empleados, atiende 750.000 pacientes al año y posee un presupuesto anual de mil millones de dólares. Nada fácil.

Frente al Hospital Elmhurst de Queens, Alina Moran posa con orgullo como su nueva directora ejecutiva (CEO).

En el pasillo de las oficinas ejecutivas del Hospital Elmhurst de Queens, Alina Morán posa con orgullo como su nueva directora ejecutiva (CEO). Foto Javier Castaño
“Mi objetivo es la equidad y la atención médica sin límites, en especial durante estos días que se ataca a la comunidad inmigrante y a los latinos”, dijo la directora Morán en su enorme oficina del Hospital Elmhurst en donde aún no ha tenido tiempo para decorar sus paredes. No lleva ni un mes en su nuevo trabajo.
Morán es de origen puertorriqueño y tiene la actitud de los neoyorquinos. Es descomplicada, habla y se mueve con rapidez, además de directa en sus respuestas y sonríe con ánimo y plenitud. Habla el español con fluidez.
“La comunidad latina de nuestra ciudad está obligada a cuidar mejor su salud porque sufre mucho de diabetes y presión alta. También tiene desafíos particulares a nivel mental por su condición de nuevos inmigrantes”, añadió Morán.
Durante este Mes de la Mujer, la directora Morán tiene un mensaje: “Las madres latinas son parte vital de nuestras familias, aunque deben de aprender a cuidarse primero para luego cuidar a sus seres queridos. Asistir a las citas médicas de prevención de enfermedades, cuidar los embarazos y hacerse la mamografía cada año. El Hospital Elmhurst está aquí para apoyarlas sin ningún tipo de obstáculos”.
La directora Morán sabe de lo que habla porque fue diagnosticada con cáncer de seno el año pasado en California. “Me detectaron el cáncer a tiempo, durante una cita rutinaria, tuve cirugía, pasé por un tratamiento de cinco meses y ahora estoy bajo medicamento y libre de cáncer. También perdí a mi madre de cáncer y por eso le digo a las mujeres, de todo corazón, que acudan a sus citas médicas”.

