Mónica Quintero

Los jornaleros que han sido afectados por la pandemia del Coronavirus no reciben dinero del gobierno federal o local. Siguen esperando trabajo en las esquinas de la ciudad de Nueva York. Tampoco tienen derecho a reclamar seguro de desempleo, como lo han hecho más de 41 millones de estadounidenses.

Es el caso de decenas de trabajadores de construcción y jornaleros indocumentados que esperan todos los días, desde las seis de la mañana, a que los contraten en la calle 69 y 37 avenida en Jackson Heights, Queens.

“Los que pagamos impuestos no estamos recibiendo ninguna ayuda. ¿Para qué sirve entonces pagar si somos olvidados?, es algo muy injusto e inhumano”, dijo un jornalero mientras esperaba a que un carro se estacionara con la esperanza de encontrar una oportunidad de trabajo o un almuerzo gratis.

Aunque la construcción es el sexto sector de empleo más grande de Estados Unidos, los jornaleros y obreros independientes fueron excluidos de la ayuda financiera federal. A diferencia de quienes sí cuentan con un número de Seguro Social y un permiso de trabajo.

“Si los trabajadores de la construcción no trabajan, no se les paga”, dijo Ken Rigmaiden, Presidente General de la Unión Internacional de Pintores y Comercios Afines (IUPAT). “No pueden trabajar de forma remota. No reciben permisos ni licencias pagadas”.

Un informe del Instituto de Impuesto y Política Económica (ITEP), estimó que la población inmigrante indocumentada que vive en Estados Unidos aporta anualmente más de 11.74 mil millones de dólares en impuestos estatales y locales. El ITEP agregó que al menos el 50% por ciento de estos hogares, sí presentan declaraciones de impuestos sobre la renta, utilizando un Número de Identificación Fiscal Individual (ITIN).

Juan José Nolasco y Sara Feldman ayudan a los jornaleros que acuden a NICE. Foto Mónica Quintero

“No nos gustó que el gobierno excluyera en los subsidios de apoyo a los indocumentados que trabajan en construcción”, dijo Juan José Nolasco, instructor de plomería en New Immigrant Community Empowerment (NICE), una organización sin ánimo de lucro situada en Roosevelt Avenue entre las calles 71 y 72 en Queens.

NICE brinda asesoría y capacitación a la población inmigrante que reside en la ciudad de New York, especialmente a trabajadores de la construcción, jornaleros y empleadas domésticas.

“Durante la crisis del COVID-19 hemos convertido la sede en un centro de repartición de alimentos”, añadió Nolasco mientras terminaba de realizar el inventario de los mercados que iban a entregar con otros voluntarios durante el día. “Nosotros hemos entregado mercados y almuerzos a más de 2,000 mil familias residentes en Queens”.

Las entregas que se están realizando de martes a viernes son de forma controlada. La organización utiliza su base de datos para enviar un mensaje de texto a cada uno de los beneficiarios.

“Entregamos por cita porque hay muchas personas que necesitan comida y nos parece injusto que hagan una fila para después decirles que no tenemos nada más para darles”, dijo Sara Feldman, trabajadora de derechos laborales en NICE. “Consideramos que es inapropiado en términos de salud pública porque no podemos permitir agrupaciones de gente”.

Feldman también ayuda a los obreros ambulantes a obtener contratos laborales temporales con empresas, a evitar el robo de salario y remuneraciones inferiores a las legalmente estipuladas.  “En estos momentos se están violando los derechos laborales y humanos¨, dijo Feldman. Estas situaciones se han agudizado durante la pandemia por el despido masivo de trabajadores.

Jornaleros rodean un carro en busca de trabajo. Foto Mónica Quintero,

“Ahorita trabajamos por lo que nos den”, dijo un jornalero de Queens, quien recordó el caso de un compañero que trabaja todo el día por 20 dólares. “Prefiere ganarse eso antes que estar sentando en la parada de la calle 69 con 37 avenida en Queens porque por lo menos con eso puede comprar algo de comer para sus hijos”.

El gobernador Andrew Cuomo anunció el pasado sábado 30 de mayo que la ciudad  de New York puede comenzar la primera fase del proceso de reapertura a partir del domingo 7 de junio.