El empresario de finca raíz Miguel Flores. Foto Mauricio Hernández

Por Migue Flores

El covid-19 es el causante de muchos cambios en el diario vivir de cada uno de los seres humanos alrededor del mundo, afectando la salud y la economía. Los grupos étnicos son los más impactados y en especial nuestros barrios latinos en la ciudad de Nueva York.

Cuando yo camina por los diferentes barrios de la cuidad de New York, en especial por aquellos en donde hay una influencia muy grande de la comunidad latina, observé el deterioro de estos sectores. Han cerrado las puertas muchas empresas grandes, medianas y sobre todo pequeñas. Estas últimas están manejadas por empresarios inmigrantes y es muy penoso ver que en Jackson Heights, Corona y Elmhurst, que fueron epicentro de la pandemia a nivel mundial, con muertes de padres, hijos y hermanos, ahora deben enfrentar la perdida de sus negocios. El impacto negativo de la economía y la incertidumbre se vive cada día. Los gobiernos locales, estales y federales han tratado de alivianar la situación, pero por más esfuerzos que hagan, los negocios no experimentan todavía una recuperación.

Algunas industrias han sido golpeadas más que otras por esta pandemia. Los más perjudicados han sido los restaurantes, tiendas al detalle, salones de belleza, bares, clubes nocturnos y gimnasios. Según el reporte de Yelp, desde el primero de marzo hasta el 31 agosto del 2020, más de 11 mil empresas cerraron en la ciudad de Nueva York. Por la pandemia, el 63% han clausurado sus puertas para siempre.

La comunidad indocumentada es la más afectada ya que no tiene los apoyos de las entidades gubernamentales y debe enfrentar sola su cruda realidad. Nuestra comunidad latina sigue creciendo, pero débil. Con el fin de volver a levantar las empresas de una forma más organizada, es necesario planificar mejor. Debemos hacer un plan de negocio, ya que esa es la brújula y el mapa para ver cómo nos va con cada emprendimiento y tener bien claro cuál es nuestro norte.

Aunque en este año histórico es importante reconocer la importancia del voto. No solo se trata de elegir al presidente de los Estados Unidos y a otros políticos, sino que determina nuestro futuro. Votar debe ser parte de nuestra brújula. Los latinos somos más de 58 millones (18%) y podemos hacer la diferencia. Debemos salir a votar e incentivar el voto entre amigos y familiares. Vote por el candidato que considere el mejor, pero vote.

Miguel Flores es empresario con licencia en finca raíz y notario público en el estado de NY. Tels: 718-591-0567 – 917-513-9909. Email: empresario@miguelflores.biz