
La etapa de la menopausia no tiene que impedir que vivas a planitud y feliz. Foto Dreamstime
En el mes de las mujeres, me gustaría hablar de un tema poco conocido, muchas veces temido, pero sumamente importante para ser ignorado: la menopausia. A lo largo de nuestra vida, las mujeres experimentamos cambios importantes que influyen en nuestra salud tanto física como mental: el primer cambio es en la adolescencia con la primera regla (menarquia), luego la maternidad si tenemos hijos biológicos y después de los 45 años, la menopausia. Esta última etapa determinará la calidad de nuestra vida y el grado de independencia que tendremos de allí en adelante.

La menopausia es un cambio natural en la vida de todas las mujeres. Empieza alrededor de los 40 años (perimenopausia) con algunos síntomas que al principio son imperceptibles y que poco a poco van incrementando hasta que se vuelven realmente molestos: bochornos especialmente en la noche, aumento de peso, alteraciones en el sueño, mayor irritabilidad e inestabilidad emocional, pérdida de memoria, ansiedad, entre otros.
Estudios recientes han reportado hasta 60 diferentes síntomas. El mayor problema de esta etapa reside en que debido al desconocimiento no solo de las propias mujeres, sino de los mismos médicos especialistas, estos síntomas no son tratados adecuadamente o son mal diagnosticados haciendo que las mujeres la vivan de manera solitaria y con poca calidad de vida.
Por lo anterior, es fundamental que nosotras sepamos que estos cambios van a llegar y que nos preparemos. La recomendación número uno es educarse. Hoy en día existe mucha literatura disponible, pero mis libros favoritos son: “La Nueva Menopausia” de Dra. Marie Claire Haver, “Menopausia y Cerebro” de Dra. Lisa Mosconi y “Estrogen Matters” de Carol Tavris. Lo segundo que debemos saber es que con los cambios hormonales el riesgo de accidentes cardiovasculares como ataques al corazón y derrames cerebrales, la osteoporosis (debilitamiento de los huesos y aumento de fracturas), la sarcopenia (pérdida de masa muscular) y la demencia (en particular el Alzheimers) aumentan de una manera considerable debido al declive de estas hormonas que solían proteger nuestro organismo de estas enfermedades.
La tercera recomendación es incluir cambios en el estilo de vida que apoyen al cuerpo para hacer esta transición de manera adecuada como son: alimentarse correctamente, evitar al máximo las bebidas alcohólicas, aprender técnicas de manejo del estrés, disminuir el ejercicio cardiovascular e incluir el ejercicio con pesas, establecer un horario de sueño de mínimo 7 horas.
Mi última recomendación es trabajar de la mano con un médico especialista en menopausia y considerar la terapia de reemplazo hormonal (con hormonas bioidénticas) como un método efectivo para el tratamiento de los síntomas.
Para mayor información acerca de este tema, profundizar en algunos conceptos, así como encontrar más recomendaciones, les recomiendo seguir mi cuenta de instagram: @Health.Coach.Paola

