La filántropa María Trusa recibiendo los honores en México. Fotos cortesía

La autora y filántropa María Trusa recibió el reconocimiento Honoris Causa en la Ciudad de México, el pasado sábado 27 de noviembre por el Claustro Doctoral Iberoamericano cuya ceremonia fue presidida por el Dr. Arturo Cruz Cabrera. El reconocimiento a Trusa ocurrió luego de que estudiaron los aportes de la filántropa, a la humanidad.
El Claustro Doctoral Iberoamericano es la Junta de Máximos Líderes que conservan el ideal de construir una mejor sociedad con base en el ejercicio de valores y principios humanos.
“Para mí es un gran honor recibir este reconocimiento porque de esta manera, podemos ver como el movimiento Yo Digo No Más, está causando un gran impacto en la comunidad. Nuestro propósito es crear conciencia del abuso sexual infantil en los países Latinoamericanos y en el mundo”, comenta la escritora y activista social.
Trusa fundó la organización sin ánimo de lucro Yo Digo No Más en el 2020 con el propósito de crear conciencia, de prevenir y erradicar el abuso sexual infantil, algo que Trusa ha llamado “una pandemia silenciosa que afecta a millones de familias en el mundo”.
El grado de condecoración Honoris Causa que fue entregado a Trusa es el más importante a nivel mundial, y se otorga a aquellas personas que constituyen un motivo de honor por su reconocido prestigio y destacada contribución a la educación, la ciencia, la cultura y el arte, en ámbitos nacionales e internacionales.

El libro de María Trusa sobre superación personal.

La ceremomia en México cuando María Trusa recibió su título Honoris Causa.

El comité encargado de seleccionar a los aspirantes examinó la hoja de vida de Trusa, al igual que la de los otros candidatos a recibir el doctorado. Trusa fue reconocida como un miembro distinguido de la sociedad con el galardón más importante de la historia en el mundo académico, en reconocimiento a su liderazgo a favor de la cultura y patrias hermanas.
Durante el evento, María compartió con la audiencia su brutal historia de abuso sexual a los 9 años, que casi le cuesta la vida. Tras escucharla, los miembros del claustro y los asistentes se pusieron de pie para aplaudir a Trusa, muchos de ellos, entre lágrimas.
“Decidí contar mi historia de abuso sexual y romper el silencio que guardé durante cuatro décadas de mi vida. Ha sido lo mejor que he podido hacer, porque gracias a ello descubrí que mi misión es ayudar a quienes, como yo, sufrieron lo mismo y no saben cómo lidiar con su trauma, su vida, y las consecuencias que esto trae en la vida adulta. Algo que no solamente es capaz de arruinar sus vidas, sino de quienes están a su alrededor”, agrega.
La filántropa vive en Westchester, New York, y también es la CEO de Formé Medical Center, un centro enfocado en ayudar a la comunidad hispana que no tiene acceso a seguro médico.