“Ferrera, escucha, estamos en la lucha”, gritaba Luis Feliz de la organización La Fuente en alusión a la concejal Julissa Ferrera para que ayude a aprobar el presupuesto de $65 millones destinado a las bibliotecas de la ciudad de Nueva York. “Las bibliotecas son un refugio para muchas familias y una forma de mejorar su nivel de vida”. Feliz participó el sábado pasado en una demostración en los alrededor de la Biblioteca Pública de Corona, Queens.

Vilma Daza, gerente de la Biblioteca de Corona,  dijo que las bibliotecas deben abrir seis días a la semana y no cinco como hasta ahora, y que su biblioteca “va a explotar de tanta gente que la usa”.

Al frente de la marcha, a la cual asistieron alrededor de 50 personas, se encontraban los niños Ashly Calel, de 6 años, y Brandon Medrano, de 8 años. Llevaban la pancarta de la organización La Fuente. “Sindicalistas y representantes de la comunidad nos hemos reunido hoy para exigir los fondos de las bibliotecas y para pasar de las palabras a la acción”, dijo Henry Garrido del sindicato District 37.

Alfreda Barrera, madre de Amanda, 3, y Catherine, 4, dijo que las bibliotecas la han ayudado a mejorar su familia. “Fomentan la lectura en mi familia y le enseñan a mis hijos muchas destrezas y habilidades”, dijo Barrera en Corona Plaza de la calle 103, en donde terminó la demostración.

La demostración a favor de la Biblioteca de Corona terminó en Corona Plaza de la calle 103, en Queens. Fotos Javier Castaño

La demostración a favor de la Biblioteca de Corona terminó en Corona Plaza de la calle 103, en Queens. Fotos Javier Castaño

“Los latinos tenemos un bajo nivel educativo y necesitamos aprender a manejar computadores”, dijo Eduardo Placencia al final de la marcha. “Mis hijos usaron la biblioteca de Corona y fue muy importante para su educación”.

John Hyslop, presidente de la Local 1321 de la bibliotecas de Queens, dijo que el presupuesto debe ser aprobado por la ciudad de Nueva York para abrir estos centros de estudio los seis días de la semana, incluyendo el sábado, y para mejorar la infraestructura.

“En las bibliotecas es donde los padres comparten con su hijos y el sábado es el día de la semana en que pueden estar juntos y sin embargo están cerradas”, concluyó Gianina Enriquez, vicepresidenta de Amigos de la Biblioteca de Corona, la cual es visitada en su gran mayoría por la comunidad latina.

Protestas similares se han realizado en varios vecindarios de la ciudad de Nueva York.

Javier Castaño