
El cuidado de la salud de la mujer pasa por etapas y debe ser siempre saludable.
De la pubertad a la menopausia
Cuidar la alimentación es muy beneficioso para la salud en general, pero más en el caso de las mujeres. De la pubertad a la edad adulta experimentan cambios en las hormonas que exigen nutrientes. La mujer tiene que adaptar su dieta toda la vida.
Con la llegada de la menstruación, durante el periodo fértil, las mujeres necesitan más hierro. Precisamente durante esta etapa es muy frecuente la anemia, un trastorno causado por el déficit de este mineral. Deben consumir huevos, mariscos y moluscos, y de forma esporádica, carnes rojas como la de ternera, además de legumbres, sin mezclarlos con lácteos. También es aconsejable consumir fruta o verdura con vitamina C, para la absorción del hierro.
Durante el embarazo las mujeres deben aumentar el consumo de hierro, calcio, ácido fólico, vitaminas A y D o ácidos grasos esenciales como el omega 3 y el 6. Una dieta rica en legumbres, frutos secos, pescado azul, lácteos como el yogur, queso o leche con el mínimo de azúcar. No olvide descansar, evitar el estrés y tomar mucha agua.
La menopausia siempre se ve como algo negativo, aunque se puede enfrentar consumiendo más aceite de oliva virgen, aguacate o frutos secos, así como incluir verduras, frutas y alimentos con fibra. Controle el sobrepeso con actividad física moderada.

