Por Javier Castaño —
En los alrededores de Paseo Park, en Jackson Heights, Queens, siete latinos duermen debajo del Brooklyn Queens Expressway. “Nadie ha venido a ofrecernos albergue”, dijo uno de los latinos que no quiso identificarse. Cubría su cuerpo con varias cobijas y usaba cartones como colchón.
Era el lunes 2 de febrero a las 10:30 de la noche con 17 grados de temperatura (menos 8 grados centígrados).
En los alrededores, las autoridades de la ciudad de Nueva York no habían recogido la basura y la nieve se congeló en enormes montañas de hielo. Paseo Park, en la 34 Avenida, luce abandonada.
Ni el alcalde Zohran Mamdani, ni el concejal Shekar Krishnan o la asambleísta Jessica González-Rojas han acudido a auxiliar a los desamparados. También han dejado que la nieve y la basura se acumule en este vecindario de Queens.
En las noches hay un silencio sepulcral. Durante el día es difícil desplazarse a pie o en carro.
El alcalde Mamdani reconoció que en la ciudad de Nueva York han muerto 16 personas debido al frío, 13 por hipotermia. Se niega a obligar a los desamparados a dormir en los refugios.
Más de 2.500 empleados del Departamento de Sanidad y otros 530 que respondieron a esta emergencia por la tormenta de nieve han limpiado 24.649 cruces peatonales, 6.947 hidrantes y 14.831 paradas de buses. Además, han esparcido 288 millones de libras de sal que han derretido 67 millones de libras de nieve.
La ciudad insiste en que los ciudadanos pueden llamar al 311 a quejarse o informar sobre situaciones que pongan en peligro a cualquier persona. La ciudad de Nueva York está bajo Código Azul debido a las bajas temperaturas que no se irán en las próximas semanas.
Y los siete latinos siguen durmiendo bajo un puente para huirle al viento y la nieve. Una situación que se repite en otros vecindarios de la ciudad de Nueva York.

