Por Javier Castaño –
Es difícil creer que para Lin-Manuel Miranda, de 41 años, producir la obra de teatro Hamilton fue más fácil que producir la película In The Heights.
La obra Hamilton fue inspirada en la biografía de uno de los fundadores de esta nación y salió a borbotones del celebro de Miranda. In The Heights fue un proceso más complejo que comenzó cuando Miranda tenía 19 años y culminó este mes con el estreno del musical en salas de teatro y HBO.
“No es una obra política, no tiene que ver con drogas, quise resaltar el aspecto humano y la comunidad latina, además de sentirme en casa”, dijo Miranda a QueensLatino en entrevista digital porque la pandemia así lo impuso.
Miranda es de padres puertorriqueños y su abuelo materno fue un mexicano de Piernas Negras, un poblado cerca de la frontera con Estados Unidos.
In The Heights se refiere al alto Manhattan en donde Miranda se mueve como pez en el agua. Allí nació, creció y aprendió a entender la vida y la política de la comunidad latina. En su hogar se realizaban fiestas familiares en donde sobraba la comida y no faltaba la música salsa que salía del tocadiscos. Esto es obvio en la película In The Heights.
Tan obvio como el tren A, las bodegas, la piscina pública, el grafiti, las escaleras contra incendios de los edificios, el Washington Bridge, los taxis livery, las mujeres de ropa ligera y los salones de belleza en donde se recrean los sueños y las pesadillas. Huele a carne desmechada, suena a hip-hop, sabe a cerveza Presidente y se juega la lotería todos los días.
El gran desafío de Miranda era evitar la banalización de esa realidad que han construido los latinos en Washington Heights e Inwood. No cayó en la trampa y logró rescatar grandes historias de amor y desesperanza.
In The Heights es una película musical que retrata muy bien la relación de padre e hija, parejas, compañeras de trabajo, amigos de barrio y el duro trasegar de los inmigrantes en la ciudad de Nueva York. Muestra el tejido social y la cruda realidad que enfrentan los latinos, como aprender inglés, mudarse de apartamento o conseguir papeles cuando el dinero escasea.
Aunque Miranda fue aún más lejos. Su puesta en escena no se limitó a un verano en Nueva York, con apagón incluido. Supo integrar la historia de un joven indocumentado para hacer alusión al momento histórico en el cual vivimos.
“In The Heights es una obra necesaria por las divisiones existentes y la deshumanización de los latinos en este momento histórico”, añadió Miranda.
Para promocionar la película, la familia Miranda realizó una proyección privada con invitados especiales y representantes de organizaciones comunitarias que protegen a los indocumentados. Se habló de DACA y Peter Markowitz, profesor de Cardozo Law School, dijo: “Gracias a Lin-Manuel por arrastrar a esta nación a un mejor lugar”. La pianista inmigrante Tereza Lee dijo refiriéndose a In The Heights: “La historia de inmigración en esta nación ha sido distorsionada por el racismo”.
Este es el valor de In The Heights. Toma la realidad del alto Manhattan para transgredir lo establecido. Se convierte en un paradigma cultural y social que nace de la experiencia íntima de Miranda para desnudar a esta nación y exponer su racismo y xenofobia. Algo similar a lo que hizo Miranda con la obra Hamilton.
Es una obra local de proyección universal de la misma manera que el escritor Gabriel García Márquez universalizó a Macondo y pasó a la historia.
“In The Heights es una película para fomentar el talento de los actores latinos que les han cerrado las puertas de Hollywood”, dijo Miranda. En el elenco se halla el veterano Jimmy Smits y los jóvenes Leslie Grace, Gregory Díaz, Melissa Barrera y Anthony Ramos como Usnavi (US Navy). Miranda interpreta al piragüero.
Olga Merediz hace el papel de la abuela cubana Claudia, quien habla de los pequeños detalles que hacen la vida más llevadera y dice que “hay que tener paciencia y fe”. Se muere durante un magnífico sueño en las estaciones y vagones del ten. El recuerdo de su madre la mantuvo viva como inmigrante.

Lin-Manuel Miranda como piragüero en la película In The Heights. Fotos cortesía Warner Bros.
Barrera describe así la película: “No hay villanos, rompe los estereotipos, son historias de latinos que conquistan sus sueños, abrió las puertas a muchos actores y cambió mi vida”.
In The Heights está salpicada de historias latinas que entretienen, motivan y abren la mente para entender mejor nuestra responsabilidad histórica como comunidad.
El viernes 11 de junio se estrena la película In The Heights
Warner Bros. invirtió $55 millones en In The Heights. Su director fue Joh M. Chu. El guion fue escrito por Quiara Alegría Hudes. Lin-Manuel Miranda es uno de los productores y su creador.

