Uno de los arrestados en el estado de Arizona

Decenas de personas fueron arrestadas en el estado de Arizona por protestar en contra de la nueva ley de inmigración y en la ciudad de Nueva York se realizó una demostración de apoyo que concluyó en el bajo Manhattan.

El estado de Arizona presentó una apelación para revocar el fallo de la jueza federal, Susan Bolton, que bloqueó partes claves de la ley SB1070.

La ley entra en efecto sin ciertas clausulas después que una jueza federal ordenara la suspensión de algunas provisiones como la detención de un individuo por parte de la policía si se sospecha que este es indocumentado.

La jueza Bolton, también suspendió una provisión que requeriría que los inmigrantes porten documentos en todo momento y una medida que convertía en delito que los inmigrantes indocumentados busquen trabajo en lugares públicos.

Manifestantes que se reunieron frente a la embajada de Estados Unidos en la ciudad de México festejaron el fallo judicial. Sin embargo, la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, prometió apelar el fallo y lo hizo bajo el argumento de que “el gobierno federal no está haciendo su trabajo”.

“Revisaremos de cerca cada elemento que la jueza (Susan) Bolton removió de la ley, y pronto presentaremos una apelación expedita ante la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el noveno circuito”, dijo Brewer en un comunicado.

Brewer dijo que la lucha está lejos de terminar y acusó al gobierno federal de no atender los problemas de inmigración en su estado.

Entre las provisiones vigentes esta la prohibición de contratación de indocumentados, asi como que Arizona impida que ciudades se transformen en los llamados santuarios en desafío a la ley de inmigración federal.

Las autoridades en Arizona dicen que la llegada de inmigrantes ilegales desde México ha llevado a un aumento en los delitos, incluyendo tráfico de drogas y secuestros.

Para el abogado de inmigración, Luis Paoli, la interrupción de la ley SB1070 es una gran victoria parcial porque ya un juez federal ha tomado cartas en el asunto y ha entendido que puede haber un daño irreparable si toda la ley entra en vigor”.

“El interés del gobierno federal es proteger su jurisdicción que es básicamente la ley federal. El gobierno está tratando de defender su autoridad para regular ciertas cosas como lo es la ley de inmigración, porque la Constitución en la ‘cláusula de supremacía’ le reserva este poder y estos derechos al gobierno federal y no a los estados, porque si Arizona legisla inmigración, y Virginia legisla inmigración y todos los estados lo hacen lo que tendremos será un caos inmigratorio horrible”, explicó Paoli a voanoticias.com

La policía del estado de Arizona no podrá pedirle documentos de identidad a las personas cuando están investigando un crimen cualquiera. Los inmigrantes tampoco deberán de llevar documentos a toda hora y podrán solicitar trabajo en los espacios públicos. El estado de Arizona tampoco podrá proceder a deportar a los indocumentados sin acudir a los conductos legales.

La nueva ley de inmigración de Arizona no entrará en efecto esta semana hasta que un corte decida cómo se implementará. Es un triunfo para los inmigrantes de esta nación, pero no podrán cantar victoria todavía.

La juez federal Susan Bolton decidió sobre estas cuatro provisiones expuestas en el primer párrafo, después que la Casa Blanca acudió a la corte para impedir la implementación de esta nueva ley conocida como SB 1070. Su decisión será apelada por los grupos antiinmigrantes.

La ley de inmigración fue firmada por la gobernadora y acudirán a la Corte Suprema para tratar de aprobarla y es muy probable que otros estados se sumen a la demanda.

Protestas en contra de la ley de inmigración de Arizona.

“No he decidido sobre la nueva ley, sino que he emitido una orden de restricción que favorece a la Casa Blanca”, dijo la juez Bolton al salir de la corte. Es decir, los inmigrantes ganan una batalla pero no la guerra.

La ley, que no entra en vigencia, ha tenido sus repercusiones en Arizona: varios vecindarios fueron abandonados por inmigrantes que sintieron temor ante la posibilidad de que la ley entrara en efecto.

El policía David Salgado había demandado al estado de Arizona porque no estaba dispuesto a implementar la ley, es decir, a pedirle documentos de identidad a los inmigrantes. “Si lo hago, entonces puedo ser demandado por racista”, dio Salgado, quien aprobó la decisión de la jueza Bolton.

El triunfo de la Casa Blanca es contundente, pero se espera una contrademanda del estado de Arizona. Además, el gobierno federal ahora estará obligado a responder con una política diferente para controlar la presencia de los indocumentados en los Estados Unidos y quizás debe de proponer una reforma de inmigración.

Juan Hernández, quien escribió el libro ‘The New American Pioneer”, y trabajó para Vicente Fox, expresidentes de México y para la campaña hacia la presidencia de John McCain, dijo desde México que ahora el gobierno federal está obligado a “dignificar a los 11 millones de indocumentados que viven en esta nación”.

TRIUNFO PARCIAL

La jueza federal, Susan Bolton, bloqueó las partes más polemicas de la ley SB1070, otorgándole una importante victoria legal a los opositores de la ley.

La ley deberá entrar en vigor, el 29 de julio, sin muchas de las secciones, que requieren a los policías hacer cumplir leyes que comprueben si los sospechosos residen legalmente en el país.

Por su parte, activistas organizan protestas para apoyar a los inmigrantes de Arizona ante la implementación de la ley.

“Esa ley ya nos está afectando, porque ya metió el miedo en nuestra gente que son trabajadores de la construcción entre los cuales muchos no tienen documentos”, dijo Humberto Gómez, director de organización del Sindicato Internacional de Obreros de Norte América (LIUNA).

“Estamos enterados de que más de 100.000 familias se han ido de Arizona por temor y queremos evitar ese éxodo de trabajadores”, agregó Gómez.

Al mismo tiempo, docenas de sindicalistas ultiman detalles para integrarse a una caravana de autobuses, que partirá del estadio de los Dodgers, en Los Ángeles rumbo a Phoenix para apoyar las protestas contra la implementación de la nueva ley.

La ley SB1070 de Arizona, es una iniciativa estatal que fue firmada por la gobernadora de Arizona, Jan Brewer.

Perfecto Ramírez, organizador de LIUNA, comentó que “es importante que se escuche la protesta contra la ley SB1070 porque afecta a todas las minorías y porque de ser implementada sería la punta de lanza para que leyes similares se aprueben en otros estados”.

“Lo más injusto de esta ley es la separación de familias y la negación del derecho a trabajar y a progresar en la vida”, afirmó Ramírez.

Por su parte, Ralph Velador, otro organizador de LIUNA, dijo que la SB1070 “es una ley inhumana porque, incluso a gente que nació aquí como yo, nos va a cuestionar que de dónde somos o qué hacemos”.

“Este país fue creado por inmigrantes, por gente trabajadora, con ideas diferentes, con culturas diferentes que se interrelacionaron y esa combinación dio como resultado la creación de este tipo de cultura y manera de pensar que existe en este país”, explicó el sindicalista.

A su vez, una coalición de estudiantes y activistas forman parte del grupo “Todos Somos Arizona”, quienes se proponen extender pancartas sobre autopistas de Arizona.

“Nosotros nacimos como grupo el 6 de mayo pasado cuando, para protestar por la aprobación de la ley de Arizona, decidimos acostarnos en la calle para bloquear la entrada al centro de detención de Los Ángeles y la policía nos metió presos a 14 de nosotros”, dijo Paulina González, portavoz de la coalición.

La ley SB1070 es la primera en penalizar la inmigración indocumentada.

La voz de América