Hiram Monserrate en conferencia de prensa el mes pasado. Foto Javier Castaño

Por Javier Castaño    

El movimiento progresista quiere reformar el sistema de justicia para favorecer a las minorías, pero la política tiene sus propias leyes de juego.

El pasado jueves 11 de febrero el Concejo de Nueva York en pleno aprobó el proyecto de ley 374-A que impide a cualquier persona ser electa a un cargo público luego de haber sido hallada culpable de soborno, defraudar al gobierno, extorsión o robo.

Hiram Monserrate se declaró culpable de defraudar el gobierno en el 2012 y pagó dos años de cárcel. “Es un acto ilícito orquestado por el concejal Francisco Moya y Corey Johnson, presidente del Concejo”, dijo Monserrate. “Está en contra de los votantes y la Constitución y veremos si el alcalde firma para poder presentar en la corte nuestras opciones legales”.

El destino político de Monserrate está en las manos del alcalde Bill de Blasio. En varias ocasiones Monserrate ha sido candidato al Concejo y la Asamblea. En la actualidad es líder de distrito del Partido Demócrata. En el 2017 quiso ser concejal y obtuvo 45% de los votos, aunque perdió contra Moya, quien en el 2018 presentó un proyecto de ley para impedir que Monserrate lo volviera a desafiar. Ese proyecto de ley no pasó.

El proyecto de ley que pasó la semana pasado fue presentado por el concejal Justin Brannar de Brooklyn, quien dijo: “Servir al público es un privilegio y no un derecho. La corrupción no es bienvenida en la ciudad de Nueva York y las segundas oportunidades no son para quienes traicionaron la confianza del público”.

“Los que abusan de la confianza del público no merecen ser electos”, añadió Corey Johnson, presidente el Concejo.

“Es obvio que esta ley es para proteger la silla del concejal Moya y es una desgracia que el Concejo se preste a este juego político”, dijo Anthony Miranda, ex policía y candidato al Concejo. “Esto va mucho más allá de Hiram, quien pagó a la sociedad por su error y son los votantes los que deben decidir si quieren elegirlo o no”.

Liliana Melo, líder de distrito del Partido Demócrata y candidata al Concejo, dijo que la aprobación de este proyecto de ley es una jugada contra el pueblo. “Monserrate aceptó la ley y su castigo, pero estos políticos, sentados en sus sillas, quieren que pague dos veces. ¿Por qué no lo hicieron en el 2012 y si este año cuando Monserrate está ascendiendo políticamente con el apoyo del pueblo?”, se preguntó Melo.

Tanto Monserrate como Miranda y Melo pertenecen a la agrupación política East Elmhurst Corona Democrats con raíces en la comunidad y que ha contribuido a mitigar el dolor y la crisis ocasionada por la pandemia Coronavirus.

Una abogada latina de Jackson Heights, Queens, quien no quiso revelar su nombre, dijo que “habiendo defendido en la corte a tanta gente de las minorías por diversos crímenes, no encuentro la razón para castigar a alguien dos veces y mucho menos en la política que está tan desprestigiada con criminales en todos los niveles del poder”.

La asambleísta Catalina Cruz ha presentado en los últimos dos años un proyecto de ley similar y este año lo volverá a presentar. Sobre el proyecto de ley que aprobó el Concejo la semana pasada y requiere la firma del alcalde de esta ciudad, la asambleísta Cruz concluyó: “Es un buen paso para limpiar la política de corrupción”.