
George Santos, juramentando en Washington, está siendo investigado y sus compañeros en la Casa de Representantes quieren que renuncie por mentiroso.
Nació el 22 de julio de 1988 en Brasil. Al menos eso es lo que dice en su hoja de vida George Anthony Devolder Santos. Dice que ha vivido, estudiado y trabajado en Queens, en vecindarios como College Point, Woodside y Astoria.
George Santos, como se identifica ahora, dice que trabajó en Wall Street, se casó con una mujer en el 2012 de la cual se divorció en el 2019. Ahora dice estar casado con un hombre y que nunca ha tenido problemas con su sexualidad. “La gente cambia”, argumenta ahora Santos.
En el 2020 trabajó para Harbor City Capital, una empresa de Florida que fue acusada por la fiscalía de montar una pirámide financiera de 17 millones de dólares.
Santos dice que nació en un hogar muy pobre. En el 2016 cuando murió su madre, argumentó que no tenía dinero para el entierro y un amigo le montó un GoFundMe para ayudarle con los gastos. Luego se fue a esquiar a las montañas de los Poconos. También dice que posee familia judía y africana, lo cual no es cierto. Tampoco fueron víctimas del Holocausto como reclama.
Tiene doble nacionalidad, de Brasil y Estados Unidos. Al menos eso parece porque ahora las autoridades de esa nación suramericana lo buscan por haber defraudado a cientos de personas en el 2008, pero se fugó antes de que lo arrestaran.
El periódico The New York Times reveló estas y otras mentiras del ahora congresista George Santos, quien fue electo el año pasado para representar el distrito 3 que incluye parte de Queens y Nassau en Long Island.
Luego de esta larga cadena de mentiras, varios políticos de su Partido Republicano dijeron que Santos debe ser investigado y ahora piden su renuncia. ¿Su respuesta? “Aquí me quedo porque fui electo para servirle al pueblo y no a los políticos”.
Pero su electorado votó por su récord y no por sus mentiras.
Joseph Cairo, presidente Partido Republicano de Nassau, dijo que debe renunciar “porque no son simples mentiritas, sino ha desprestigiado a toda la Casa de Representantes”.
Kevin McCarthy, el líder de la Casa de Representantes en Washington, quien necesitó de 15 votaciones para ser electo, dijo que no le iba a pedir la renuncia a Santos, “porque fue electo por el pueblo”.
Santos puede ser invalidado como congresista si las dos terceras partes de la Casa de Representantes vota en su contra. El problema es que si Santos es removido de su cargo o renuncia, el Partido Republicano pierde poder y votos a nivel federal.
La investigación en contra de Santos se enfoca en que dijo que ganaba $55.000 en el 2020, aunque le otorgó “un préstamo personal” de $700.000 a su campaña de elección. Nunca ha explicado de dónde salió el dinero.


ES INCREIBLE MENTE UN DESPRESTIGIO A CUAL QUIER CANDIDADO QUE QUIERA SER ELECTO EN CUALQUIER CARGO POLITICO..