Este artículo apareció originalmente en inglés. Translated by Daniel Parra.
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Marilesis, una madre soltera con un bebé de 1 año, llegó a la ciudad de Nueva York en diciembre desde la frontera sur, pocos días después de que la ciudad lanzara un programa de cuidado infantil subsidiado para familias indocumentadas de bajos ingresos llamado “Promise NYC”.

En enero, ella encontró trabajo limpiando casas, pero pidió que le dieran unos días hasta que su solicitud para el programa fuera aprobada. Un par de días después, estaba dejando a su bebé por primera vez en una guardería en el Bronx, cerca de donde empezaba a trabajar.

“No podía hacer ningún trabajo antes” de entrar al programa, dijo Marilesis, de 29 años. “Es complicado. No tenía con quién dejar a mi bebe, ni dónde hacerlo”.