La escasez de enfermeras es el principal motivo de la huelga, por encima del incremento del salario.

La salud de los pacientes de los hospitales Mount Sinai de Manhattan y Montefiore Medical Center de El Bronx se complicó más desde el lunes pasado debido a una huelga de enfermeras.

Más de 7.000 enfermeras sindicalizadas de estos dos hospitales están buscando mejores condiciones laborales y aumento de sueldo.

Las enfermeras se han venido quejando de la escasez de personal para cuidar a los pacientes. Argumentan que en algunos casos una sola enfermera está obligada a cuidar de 15 a 20 enfermos al mismo tiempo y en otras ocasiones deben de trabajar hasta 14 horas diarias.

“Estamos cansadas de tanta escasez”, dijo Louise Louanga, enfermera del Mount Sinai, de 43 años, quien se sumó a la línea de huelga.

En el Monteriore de El Bronx, una enfermera está atendiendo un piso completo. “Esa es la situación de mi padre que tiene 70 años y necesita de cuidados médicos”, dijo Verónica Santos en las inmediaciones de este centro médico que está localizado en un vecindario pobre. “No pueden realizar un CT scan porque no hay personal, allí no está pasando nada”.

Santos dijo que el jueves pasado cuando llegó al Montefiore con su padre, la situación era caótica, 20 enfermeras para 200 pacientes.

El sindicato de enfermeras de esta ciudad ya había anunciado la posibilidad de huelga, la cual afecta a varios hospitales de los cinco condados de la ciudad de Nueva York.

La Asociación de Enfermeras del estado de Nueva York llegó a un acuerdo con otros seis hospitales de la ciudad, menos con Mount Sinai y Montefiore.

La gobernadora Kathy Hochul trató de evitar la huelga. “El Departamento de Salud del estado de Nueva York seguirá suministrando el personal requerido por la ley”, dijo la gobernadora Hochul.

Al frente de los hospitales en donde las enfermeras se han declarado en huelga, los gritos de los sindicalistas son apoyados por los pitos de los carros, trompetas y tambores.

Algunos pacientes apoyan la huelga de las enfermeras y tampoco se quejan de la escasez de personal, pero la vocera del Mount Sinai expresa lo contrario: “Las enfermeras están siendo negligentes y abandonaron la mesa de negociaciones a pesar de los esfuerzos de la gobernadora Hochul de nombrar un árbitro. Rechazaron el 19.1% de aumento salarial que fue aceptado por otros ocho hospitales”.

Kristi Barnes, vocera del sindicato de enfermeras, dijo que el asunto principal no es el salario, “sino la contratación de más personal para mejorar el radio entre pacientes y enfermeras”.

“Desde la pandemia comenzaron los problemas de escasez de personal, pero ya terminó esa crisis y todavía tenemos 500 enfermeras menos para atender a los pacientes como es debido”, dijo Carol McGowan, enfermera del Mount Sinai por tres décadas.

Letitia James, la fiscal estatal, quiere que los hospitales cumplan con el radio entre pacientes y enfermeras “como lo requiera la ley y están obligados a cumplir”.

Eric Adams, alcalde de Nueva York, también dijo que las negociaciones deben seguir, “aunque la ciudad está lista a enfrentar el desafío”.

En la página digital del Montefiore se lee que las cirugías han sido aplazadas y los procedimientos ambulatorios están siendo postergados.

El contrato de las enfermeras se venció el pasado 31 de diciembre. La crisis de personal de enfermeras se incrementó durante la pandemia puesto que decenas abandonaron sus profesiones porque se sintieron agotadas y abrumadas.