
Manuel Castro, comisionado de MOIA y el alcalde Eric Adams recibiendo a los inmigrantes en el Port Authority de Manhattan. Foto alcaldía Nueva York
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, dijo que la llegada masiva de inmigrantes que buscan asilo político ha ocasionado un “estado de emergencia”. Añadió que “siempre serán bienvenidos”. Se estima que para finales de este año el total de inmigrantes por esta vía ascenderá a 80 mil.
Conforme al Mayor’s Management Report, esta ciudad gasta 136 dólares diarios por cada inmigrante y 186 por familia. Alrededor de 1 millón 600 mil dólares por día. “Una situación insostenible e injusta que requiere de inversión estatal y federal”, añadió el alcalde Adams.
Montar este campamento le cuesta a la ciudad de Nueva York alrededor de 150 millones de dólares.
Desde mayo a octubre han llegado más de 17 mil inmigrantes latinos, en su mayoría venezolanos y centroamericanos que terminan viviendo en los ya saturados albergues de la ciudad. En este momento hay más de 62.000 personas durmiendo en los albergues. Un récord.
Llegan en buses al Port Authority, al oeste de la calle 42 en Manhattan, aunque ahora están aterrizando en los aeropuertos del área metropolitana.
“Esta ciudad es de inmigrantes y les vamos a ofrecer nuestro cariño y servicios con dignidad y respeto”, dijo el alcalde Adams.
Las autoridades tratan de acomodarlos en 42 lugares en donde les ofrecen comida, ropa y todo tipo de asistencia social, incluyendo atención médica y vacunas si es necesario. También están siendo procesados en un centro de asistencia de Manhattan que funciona bajo la supervisión de Caridades Católicas.
En un principio se planeó acomodarlos en barcos y luego en un estacionamiento para carros en la playa de Orchard Beach en El Bronx. Este lugar tuvo la oposición de algunos residentes y terminó inundado debido a las lluvias. La ciudad abandonó esta idea.
Ahora se está construyendo un campamento similar en Randall’s Island, una isla que pertenece a Manhattan. No tiene servicio de trenes y el único acceso por carro es desde Queens, aunque los inmigrantes pueden caminar por un puente peatonal hasta llegar a El Barrio en el alto Manhattan. Randall’s Island tiene un estadio de fútbol, zonas verdes y varios hospitales, incluyendo uno para enfermos mentales.
El campamento tendrá camas individuales, enfermeras y médicos, cocina para preparar tres comidas diarias, baños con duchas y áreas para ofrecerles los múltiples servicios de la ciudad, como atención médica, escuelas públicas y vivienda permanente en refugios.
Este campamento en Randall’s Island acogerá a 500 inmigrantes durante cuatro días, de manera provisional, hasta que les consigan un albergue permanente. Para legalizar su situación, estos inmigrantes deben de conseguir un abogado, solicitar asilo político debido a la situación de riesgo y miseria en sus países, además de conseguir trabajo para sobrevivir. Algunos inmigrantes llegan solos después de atravesar Centroamérica a pie, aunque también hay familias con niños y adolescentes.
HIPOCRECIA POLITICA
La manera como esta ciudad está recibiendo a los inmigrantes latinos tiene muchas similitudes a como recibían a los inmigrantes europeos a comienzos del siglo pasado.
Este año los inmigrantes comenzaron a llegar porque el gobernador republicanos de Texas, Greg Abbott, los está enviando como estrategia política para señalar que son una carga pública muy costosa. El gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, también ha enviado en avión a inmigrantes indocumentado a Martha’s Vineyard en el estado de Massachusetts.
El presidente demócrata Joe Biden ha condenado el envío de inmigrantes de esta manera “porque son tratados como arma política, sin dignidad y en condiciones inhumanas”.
Al parecer, el alcalde demócrata de El Paso, Texas, Oscar Leeser, ha enviado más del doble de los inmigrantes que ha enviado el gobernador Abbott. Es un juego de ambos partidos ante la nueva ola de inmigrantes latinos.


