El movimiento de los jóvenes indocumentados, también conocidos como DREAMers o soñadores, está en crisis en la Ciudad de Nueva York. La derrota del NY DREAM Act no fue solo causada por las maquinaciones legislativas del Gobernador Andrew Cuomo y los otros políticos de Albany, sino también por la resistencia de varias organizaciones de DREAMers a cualquier criticismo de sus tácticas y orientación política. La ausencia de debate ha estancado el movimiento y por eso los políticos de Albany pueden hacer con nosotros lo que les plazca.

Muchas personas no comprenden qué es la política. Piensan que está limitada a las cámaras legislativas, a los partidos republicanos y demócratas o a las campañas electorales. Lo cierto es que la política no es nada más que la lucha por el poder. Con esto en mente, los inmigrantes podemos pelear por nuestros intereses. Las élites reinantes tienen la legislatura, las cortes y los aparatos represivos del estado para controlar a los trabajadores. Y los trabajadores tienen su propia manera de hacer política: marchas, protestas, huelgas y las organizaciones comunitarias.

Como muchaco ilegal (término que prefiero en lugar del políticamente correcto “indocumentado”) estoy involucrado en la lucha democrática para que nuestro pueblo obtenga derechos educativos y civiles. Me preocupa que nuestro liderazgo entienda la política de las élites, pero ignore la necesidad de utilizar la política del pueblo. Los inmigrantes ilegales somos una comunidad oprimida y explotada que servimos de mano de obra barata a la economía del país. No es el interés de Nueva York y de EE.UU. cambiar esta relación. Es por eso que los líderes de nuestro movimiento deben saber que cualquier avance conlleva una árdua pelea. No debemos ser corteses y obedientes, sino levantar la cabeza y exigir nuestros derechos como inmigrantes.

Esta falta de liderazgo fue evidente cuando Cuomo puso el DREAM Act en el presupuesto dentro de un paquete junto a un crédito fiscal, el cual otorga un crédito fiscal a los que donen a escuelas públicas y privadas. El crédito fiscal es parte del proyecto neoliberal del Gobernador Cuomo, los intereses de Wall Street y los republicanos del senado estatal que buscan la privatización de la educación en el estado de Nueva York.

Organizaciones como el Consejo de Liderazgo Juvenil del Estado de Nueva York (una organización de más de siete años que fue la que primero introdujo el DREAM Act de Nueva York) convocó a sus bases en las universidades para nuevamente llevar a cabo la campaña. Era evidente que a muchos no les gustaba la idea del crédito fiscal. Sin embargo, se acobardaron y decidieron no hacer ninguna clase de criticismo ya que creían que si lo hacían, Cuomo sacaría al DREAM Act del presupuesto. Les faltó táctica y estrategia política, además de valentía.

Algunos miembros de otra organización, los CUNY Dreamers, tampoco estaban muy conformes acerca del paquete del DREAM Act y el crédito fiscal. A diferencia del Consejo de Liderazgo Juvenil – quienes aún convocan a marchas y manifestaciones – los CUNY Dreamers tienen una estrategia completamente legislativa y trabajan exclusivamente dentro de los parámetros establecidos por el estado: visitan a legisladores para suplicarles que apoyen el NY DREAM Act. Al final decidieron apoyar el paquete porque no querían oponerse a algo que habían estado pidiendo desde hace algún tiempo: que Cuomo ponga el DREAM Act en el presupuesto. Es así como ambas organizaciones, en su interés por ayudar a los jóvenes indocumentados que no pueden costear sus estudios, se olvidaron de los millones de jóvenes que dependen de escuelas públicas para su educación.

Esta actitud muestra una severa desconfianza de ambas organizaciones al movimiento que han creado. Así quedó demostrado en las últimas semanas cuando el paquete DREAM Act-crédito fiscal fue removido por Cuomo. Confiamos más en los políticos que en nosotros mismos.

El Consejo de Liderazgo Juvenil y CUNY Dreamers deben confiar en sus bases. Los políticos nos tendrán en cuenta cuando nuesto accionar tenga consecuencias políticas. Debemos saber lo que queremos y debatir honestamente. Necesitamos militancia política y construir unas bases más progresistas a favor de la comunidad inmigrante en general. Sin egoísmos. Se deben construir bases en cada escuela y universidad. Somos nosotros y no las organizaciones sin fines de lucro quienes debemos crear un frente común. Un movimiento distante de los dos partidos tradicionales, el demócrata y el republicano. Ese es mi sueño.

Por Percy Luján, soñador y activista de Queens